LAS GUERRAS CARLISTAS EN EL RINCON DE ADEMUZ Y LA ZONA, SEGUN LOS DOCUMENTOS (VII). PRIMERA G.C. (1833-1840). PERIODO 1840

PERIODO 1840

Húsares de Ontoria en el Maestrazgo 1840 (de Augusto Ferrer-Dalmau)


Se estrena el último año de esta Primera Guerra Carlista con el Gobierno de Evaristo Pérez de Castro y regente María Cristina. La promulgación de la polémica "Ley de Ayuntamientos", que se sanciona el 14 de julio, junto a otros motivos, supone la ruptura definitiva entres los dos bandos del liberalismo vigente que venían gobernando desde 1833 (entre los partidos moderado y progresista). Se produce una grave crisis política que terminaría con la dimisión de Pérez de Castro el 18 de julio de 1840.

María Cristina de Borbón (por Franz Xaver Winterhalter)

Carlos María Isidro de Borbón (D. Carlos, o Carlos V)

NOTICIAS DE LA PROVINCIA DE CUENCA
REQUENA 6 de enero [1840]. (De nuestro corresponsal). El gozo que nos dio la entrada de la brigada de reserva del ejército del Centro, se disipó con su vuelta a la provincia de Valencia [recuerdo que en esas fechas Requena pertenecía a Cuenca, y hasta 1851]: llevó sí, su convoy a Moya, y ninguna otra orden tenía.
Arévalo [José María de Arévalo] campea y devasta los pueblos de Iniesta, Lajara [Villanueva de la Jara] y demás, y su guarida ya es Víllora, donde tienen los que aprehenden para sacarles el dinero…
El general Azpiroz [Francisco Javier Azpiroz y Jalón] tiene 11 batallones sobre el río Blanco [Turia o Guadalaviar]; por manera que el día que se combinen se deshacen los 1.200 infantes y 340 caballos que tendrá Arévalo.
Sin acudir pronto, los pueblos de este país acaban enteramente y pronto, cosa que hasta su comisario publica, pues se ve apurado para proporcionar raciones a la caballería.
CUENCA 7 de enero [1840]. (De nuestro corresponsal).
La brigada de operaciones de esta provincia se replegó a esta capital en los días 3 y 4 del corriente, atribuyéndose este movimiento al que han hecho las facciones sobre esta provincia, pues que llegó a asegurarse habían entrado en ella hasta once batallones. Esta noticia ha debido ser muy exagerada e inexacta; y lo más probable y seguro es, que el 3 llegaron a Cañete dos batallones con algo más de 1.600 hombres de fuerza y de 200 a 300 caballos, que se cree vienen mandados por Forcadell [Domingo Forcadell y Michavila]; y que por Mira, la Pesquera y Enguídanos se hallan otros dos cortos batallones que deben ser los que mandan Arévalo [José María de Arévalo] y Arnau [José Domingo Arnau]: por manera, que en todo componen una fuerza de cuatro a cinco batallones y sobre 400 a 500 caballos y nada más. El brigadier Becar [Juan de Beccar] con cinco batallones y 300 caballos parece que ha introducido en Moya un fuerte convoy de víveres, y aun se asegura que algunas municiones y artillería.
Se ignora la dirección que con posterioridad han tomado estas fuerzas, pero se infiere han debido dirigirse sobre Alpuente, que se da por positivo se halla sitiado por la división Azpiroz.
La medida de expulsión adoptada por Cabrera [Ramón Cabrera y Griñó], se lleva a efecto con el mayor rigor por los facciosos, y al efecto destacan partidas de caballería que la ejecuten, y al propio tiempo recogen y se llevan el poco ganado que había quedado.
En Minglanilla ha estado una de estas partidas, y en el acto lanzó del pueblo a 31 familias apropiándose todos sus bienes. Otra como de unos 80 caballos, que se suponen mandados por Palillos [Vicente Rugero], ha estado en Monteagudo [de las Salinas], Solera [de Gabaldón] y otros pueblos ejecutando lo mismo, de cuyas resultas están continuamente entrando en esta ciudad estas desgraciadas familias.
En represalias de esta determinación y consiguiente a lo que está mandado en la materia, se ha instalado en esta capital [Cuenca] la junta de expulsión, obligando a salir con dirección a Cañete a 39 familias que tienen sus parientes en la facción, y cuya determinación tuvo efecto ayer tarde con el mayor orden y sosiego.
Hoy sale este señor comandante y tropas disponibles, mas no se sabe en qué dirección.[1]

CRONICA ESPAÑOLA – ARAGON
TERUEL 8 de enero [1840].- (De nuestro corresponsal)
Ayer regresó a esta ciudad el señor gobernador militar, quien salió en el día 4 con doce compañías y la escolta de caballería del general O'Donnell [Leopoldo O'Donnell y Jorís, "I Conde de Lucena")], con el objeto de tomar el fuerte de Castielfabi [Castielfabib], con cuyo comandante y otros había inteligencia; pero la operación se ha desgraciado. Nuestras tropas debían haber entrado de noche en el pueblo, y aparecieron al frente del castillo siendo de día. Por consiguiente, el gobernador faccioso y los oficiales que estaban alojados en las casas, en vez de ser sorprendidos o de dejarse sorprender, tuvieron que huir al castillo, y recibieron a nuestras tropas a balazos. En la retirada nos siguieron dos compañías de facciosos y nos han herido siete soldados del valiente [batallón] Gerona.
En el Cuerbo [El Cuervo], que dista una hora de Castiel, sorprendieron en la cama al cabecilla llamado el sastre de Villastar, terror de todo este contorno; y el comandante de los francos [los “Cuerpos Francos”, eran milicias liberales de voluntarios, denominados despectivamente como “peseteros” (por cobrar una peseta al día)] don Joaquín Piqueras con los suyos, lo mataron allí mismo a estocadas y punzadas de bayonetazos y navajadas, y también a otro faccioso que dormía en el mismo cuarto. El cura en cuya casa sucedió esto, se aturdió y se cubrió la cara con las manos. También cogieron cuatro facciosos más, que los han traído prisioneros.[2]

Castielfabib. Restos del castillo (foto de Luis Esparza)


El Cuervo. Casa Consistorial y Torre (foto de Alfredo Sánchez Garzón)

CRONICA ESPAÑOLA – ARAGON
VALENCIA 7 de enero [1840].
Parte recibido en la capitanía general.- Comandancia general de las tropas de Valencia y Murcia.= Excmo. Sr.; Esta mañana [enero 5] ha salido para Chelva un convoy que conduce 50.000 raciones. Al brigadier Beccar [Juan de Beccar]*** que llegó ayer a Chiva, espero hoy en ésta, y mañana emprenderé el movimiento que V.E. sabe.  *** D. Juan Beccar aparece como coronel de Estado Mayor del Ejército en la "Guía de Forasteros en Madrid para 1840". 
Теngо la satisfacción de anunciarle, que el coronel D. Juan de Villalonga [Juan de Villalonga y Escalada, posteriormete Marqués del Maestrazgo], sabedor de que Arévalo [José María de Arévalo] se retiraba hacia Titaguas, a consecuencia del movimiento del brigadier Béccar sobre Moya, salió desde Chelva con la brigada de su cargo, llegando tan oportunamente a aquel punto, que logró dar alcance al enemigo arrojándolo del pueblo y de cuantas posiciones quiso defender, y obligándole a retirarse en completa dispersión, sin que este feliz encuentro que al enemigo ha causado bastante pérdida, haya producido en nuestras tropas ni una leve desgracia. Dios guarde a V.E. muchos años. Liria 5 de enero de 1840.- Javier de Azpiroz.- Excmo. Sr. segundo cabo de Valencia... (De El Diario Mercantil).[3]

[1840 enero] …Mientras tanto los carlistas se mantuvieron a la defensiva, con la única excepción de Arnau [José Domingo Arnau], que emprendió una importante expedición por las provincias de Cuenca y Albacete, durante el mes de enero de 1840…
DESERCIONES …Si los desertores eran numerosos se enviaba a grupos armados para que los persiguieran… Un caso curioso sucedió el 10 de enero de 1840, cuando salieron del fuerte de Castielfabib (Valencia) diez soldados carlistas hacia Tramacastiel (Teruel), para apresar a tres desertores. Los prendieron y los llevaban atados cuando fueron atacados por los habitantes del pueblo, encabezados por la hermana de uno de ellos, María Barrachina. Los paisanos consiguieron liberar a los cautivos, pero no al hermano de la heroína, que fue llevado a Castielfabib y fusilado… Y el 16 de enero de 1840 Arévalo [José María de Arévalo] ejecutó al primer edil de Tramacastiel, así como a otros individuos del ayuntamiento, saqueando el pueblo y quemando cuatro casas. La causa de estas represalias fue que habían desertado todos los mozos de dicho pueblo que servían en su división.[4]

Pero el suceso más extraordinario tuvo lugar en la noche del 10 de enero de 1840, cuando se presentó en Tramacastiel (Teruel) una partida de diez carlistas, que buscaban a tres desertores. Consiguieron prenderlos y regresaban con ellos atados, cuando la hermana de uno de los jóvenes, María Barrachina, valiéndose de la oscuridad y del camino peñascoso, atacó a pedradas a los enemigos. Además, animó a sus paisanos y con sus voces aparentó ser ayudada por otras gentes. De este modo consiguió hacer huir a los rebeldes y rescatar a dos de los presos, aunque no a su hermano, que fue llevado a Castielfabib (Valencia) y fusilado. (Diario Mercantil de Valencia, 8 de febrero de 1840).[5]

Castillo de Tramacastiel (archivo fotográfico del Gobierno de Aragón)

[1840, comienzos de año]…En Cañete, el gobernador Heliodoro Gil ["Morret"], tenía un batallón de Castilla, compuesto por 700 reclutas, el resto eran voluntarios de las poblaciones vecinas, de las que solamente cuatro compañías estaban armadas; una de ellas defendía Castielfabib. Aquí reforzaba la fortaleza un destacamento de cuarenta soldados reclutados en Ademuz, Villel, Villastar y Puebla de San Miguel. El gobernador Gil [Heliodoro Gil], además había conseguido formar una guerrilla, como base de otro batallón, que contaba con otros 250 voluntarios en dos compañías; una realizaba correrías hacia la zona de Landete, camino de Utiel, y la otra, desde Castielfabib recorría el término de Ademuz y, por el corredor, se dirigía hacia Titaguas y Chelva, esquivando las tropas de Aspiroz [Azpiroz] que desde Castellón intentaban debilitar la línea del Turia.[6]

El periódico "El Corresponsal" (Madrid), con fechas 17 y 18 de enero, publica unos cuadros con las distancias y calidad de las vías de comunicación en aquellos momentos entre diferentes poblaciones. Incluyo solamente los cuadros en que aparecen las poblaciones afectas a este trabajo. Las distancias vienen especificadas en leguas (una legua viene a equivaler a 4,828 Km.). Si nos entretenemos en convertir las distancias y las comparamos con las actuales, podremos observar en ocasiones, grandes diferencias. Las rutas de la época, en su mayoría, nada tienen que ver con las de hoy en día. Por supuesto, no hablo de sus condiciones (lo que es obvio), sino por la ruta de sus trazados. Eran caminos pobres, que atravesaban sierras y valles, por lo general, por el camino más corto. Trazados que poco o nada tienen que ver, en general, con los de las actuales carreteras. La mayoría, caminos de herradura y a lo sumo, de carruajes.

Comunicaciones de Teruel con las ciudades y villas colaterales

Comunicaciones de Cuenca con las ciudades y villas colaterales

NOTICIAS DEL REINO – CORRESPONDENCIA DEL PILOTO
LOSA 20 de enero [1840]. (De la Tribuna).
La división del general Azpiroz salió antes de ayer [enero 18] para Chelva, habiendo adelantado la brigada y la fuerza de D. Melchor Clemente a Tuéjar, donde ha principiado la fortificación.
En este punto han quedado el batallón de la Princesa, un escuadrón del Rey, dos compañías de guardia real y la columna móvil de Chiva, la que se ocupa en escoltar convoyes; la carretera de Requena ha quedado abandonada, en la que solamente cuatro miñones facciosos roban a cuantos por ella transitan [los miñones, en esta guerra y esta zona, se suelen identificar con fuerzas “de élite” del general carlista Ramón Cabrera]…
…Se asegura que el Pimentero [Timoteo Andrés (a) "Pimentero de Utiel"] que se hallaba preso por haber robado una carga de seda, ha sido puesto en libertad y sigue con Arébalo [José María de Arévalo].
Una batería de batalla subió ayer a Chelva con un gran convoy de balerío [provisión de balas] y víveres.
Las tropas están bien auxiliadas llevando las raciones de pan y etapa adelantadas…
…El enemigo ha trasladado la artillería y municiones de Alpuente al Collado, por lo que es de esperar que cuando el conquistador de los fuertes del Turia [el general Azpiroz] emprenda nuevas glorias, se apoderará del primero.[7]

Tuéjar. Ermita fortificada de S. Cristóbal (19Tarrestnom65)

CORRESPONDENCIA DEL EJÉRCITO DEL CENTRO
TERUEL 29 de enero [1840] (De nuestro corresponsal)
La tercera división del ejército del Centro a las órdenes del general Hoyos [Isidoro de Hoyos y Rubín de Celis] entró en Ademuz sobre el río Guadalaviar sin más que un pequeño tiroteo con los enemigos a quien fue preciso desalojar de una posición. Por Villel habría recibido hoy los víveres que salieron de aquí anteayer. Un batallón de la cuarta división el Norte y otro del Centro han pasado a la carretera de Valencia que antes cubría aquella división. Ignoramos aún si los enemigos han enviado alguna expedición a la Mancha como decían días pasados.
Sabemos que Cabrera estaba ya bueno el 24 en Morella aunque débil [Cabrera había caído enfermo a mediados de diciembre de 1839], y varias cartas de los facciosos interceptadas estos días manifiestan la esperanza de que entre pronto en la campaña [como así sucedió].[8]

GUERRA CIVIL – VALENCIA
CHIVA 25 de enero [1840].-
En Losa [del Obispo] sigue la fortificación; así mismo en Chulilla, Chelva y Tuéjar. En este último hay dos batallones nuestros para proteger las obras y los convoyes que suben para Titaguas, donde está nuestro bizarro general Azpiroz con seis o siete batallones. Este pueblo sólo dista de Alpuente unos cinco cuartos de hora; de suerte que tan luego como el camino permita la subida de la artillería que quedó en Chelva, creo que se pondrá el sitio al citado Alpuente y seguidamente a1 Collado. (De la Tribuna.)[9]

Finales de enero de 1840. Mientras las tropas del general Francisco Javier de Azpiroz y Jalón acosan a los carlistas en la comarca de Los Serranos, cobran intensidad los movimientos de las facciones en la Serranía de Cuenca y Rincón de Ademuz, sin duda con el fin de internarse en "La Mancha".

CRONICA ESPAÑOLA – CASTILLA LA NUEVA
CUENCA 31 de enero [1840].-
Según las noticias recibidas en esta ciudad se halla una fuerza respetable de caballería facciosa en Cañete y pueblos inmediatos, la cual quieren suponer pasa de mil caballos; y aún cuando este número sea exagerado, yo conceptúo que no baja de 600 a 800.
Ocupan estos puntos desde el 27 del corriente y en Pajarón había estacionados 200 caballos, todos venidos de Aragón y Valencia por la parte de Ademuz.
Se dice que este movimiento es producido por el que ha ejecutado sobre Alpuente el brigadier Azpiroz. Se dice también que lo motiva la suma escasez de paja y cebada que experimentan en Aragón; pero yo sospecho que encierra un doble motivo, y que éste es, que intentan hacer alguna fuerte salida o expedición, que en mi concepto ha de dirigirse a la parte de la Mancha, Albacete o Murcia, pues se habla también de llegada de infantería a Cañete y que se esperaba alguna más.
Este nuevo movimiento completará de arruinar los pueblos del marquesado de Moya, porque no es posible que puedan sostener esta fuerza; y también el resto de la provincia, quien en último extremo, tendrá que sostenerla, y además los inmensos pedidos y exacciones que continúan en aumento…
…Ayer [enero 30] había en Cañete 380 caballos y además la caballería de Palillos que se hallaba en sus inmediaciones; en Campillos de Paravientos como 2.000 infantes, y unos y otros han hecho movimiento hacia Carboneras y Reíllo, en donde creeré se hallen hoy. Por el mismo conducto se ha sabido que en Tuéjar, Aras y Titaguas se halla una fuerte división de nuestras tropas. Por lo tanto creo que la noticia de venida de tantos facciosos a Cañete es exagerada; que sólo llegaron algunos escuadrones, pues esto es indudable, y finalmente que sospecho si la infantería que ha bajado por Campillos podrá ser la misma facción de Palacios [Manuel Salvador y Palacios], que tantos daños ha causado y causa a esta provincia. (Del Correo Nacional.)[10]

Titaguas. Iglesia (dival.es)

NOTICIAS DEL REINO
TERUEL 2 de febrero [1840]. (Del Mensajero)
Siguen en los mismos acantonamientos las divisiones pertenecientes al ejército del Centro y al general en jefe del mismo [Leopoldo O'Donnell y Joris, "Conde de Lucena"] en aquella capital.
El general Hoyos [Isidoro de Hoyos y Rubín de Celis] se hallaba en Segorbe protegiendo la fortificación de Soneja, replegó algunos batallones que estaban situados en Barracas, la Puebla [Puebla de Valverde] y otros puntos, y emprendió su movimiento sobre la facción de Arnau [José Domingo Arnau] que pasó por las cercanías de Alventosa [Albentosa] en dirección de la Mancha adonde parece se encamina aquélla, habiendo sufrido la vanguardia de nuestra división la pérdida de dos muertos y cinco heridos entre Arcos [de las Salinas] y la Puebla de San Miguel, a consecuencia de una descarga hecha por los enemigos desde una emboscada en cuyo movimiento fueron cargados con denuedo y puestos en precipitada fuga.
Los pueblos de la sierra de Albarracín siguen hostilizados por las partidas rebeldes que recorren aquel país, en términos que la mayor parte de los vecinos abandonan sus hogares por no sufrir sus vejaciones.
VALENCIA 4 de febrero [1840]. (Del Mensajero)
Se asegura que el cabecilla Arnau con tres batallones y la caballería se ha dirigido hacia la Mancha, quedando Arévalo en la parte de Ademuz con el batallón de guías. El general Hoyos que se hallaba el 30 [enero] en dicho punto [Ademuz], marchaba al día siguiente en persecución del referido Arnau; y que como es posible que el enemigo en su retirada recale sobre Siete Aguas, para dirigirse a sus guaridas atravesando el Guadalaviar [Blanco o Turia] por Loriguilla, parece que el señor Iriarte [Fermín de Iriarte Urdániz], ha dirigido sus instrucciones a los comandantes militares de Chiva y Buñol, a fin de que estén con la debida vigilancia.
El 30 [enero] salió de Titaguas, punto que continúa fortificando el general Azpiroz, el coronel don Pascual Sanz con fuerza de infantería y caballería, cuyo jefe llevaba instrucciones del referido general para recorrer las inmediaciones de Alpuente y Collado, y reconocer los pueblos y masías de aquel termino, lo cual ejecutó sin más novedad que la de haber sido hostilizado por la artillería del Collado, habiendo cogido en la masía de la Torre siete facciosos prisioneros. Al día siguiente recorrió el mismo terreno el capitán de francos don Melchor Clemente con la compañía de su mando, y condujo a Titaguas 131 cabezas de ganado lanar y cinco vacunas.[11]


José María de Arévalo

CRONICA ESPAÑOLA – VALENCIA
VALENCIA 3 febrero [1840].-
Extracto de partes recibidos en la capitanía general.
El general Aspiroz [Azpiroz] con fecha 31 del próximo pasado desde Titaguas participa que el día anterior [enero 30] hizo salir al coronel Sanz [Pascual Sanz], con fuerza de infantería y caballería para que recorriese las inmediaciones del Collado y de Alpuente, reconociendo los pueblos y masías, cuya operación ejecutó sin novedad no obstante haber sido hostilizado por la artillería del Collado, habiendo cogido prisioneros siete facciosos en la masada de la Torre. Añade que acababa de presentarse un artillero faccioso perteneciente al destacamento de Alpuente.[12]

CRONICA ESPAÑOLA – ARAGON
TERUEL 2 de febrero [1840].-
El Sr. general Hoyos con seis batallones y cuatro escuadrones de la tercera división se subió desde Sarrión por Manzanera y Arcos a caer sobre Ademuz, en cuyo punto se hallaba el cabecilla Arévalo con un batallón del Turia, el cual incomodó a nuestros soldados en su marcha, porque fue de posición en posición manteniendo un sostenido fuego de guerrillas que nos causó siete heridos, de los cuales han muerto dos, habiéndose retirado dicho cabecilla hacia la parte de Cañete.
Se asegura que Arnau, Palacios, y Arévalo han reunido cinco o seis batallones y 500 caballos, y que según dicen los mismos soldados facciosos tratan de hacer una incursión a la Mancha, y lo prueba el movimiento que ha hecho el Sr. general Hoyos en dirección de Moya, para donde ha salido hoy de esta plaza un convoy de 200 acémilas de brigada conduciendo víveres.
Mientras los enemigos mantengan sus fuertes de Castiel, Cañete y Alcalá [de la Vega] es imposible poder evitar las continuas incursiones que hacen los más a la sierra de Albarracín y los otros a la carretera de Valencia, de modo que todos los días oímos referir sorpresas de arrieros a quienes les roban cargas y caballerías, y prisiones de alcaldes y pudientes que encierran en sus hediondos calabozos y no les dan libertad hasta que les entregan la cantidad que se han propuesto sacarles.
Se acaba de fortificar la Puebla de Valverde en donde se ha organizado la Milicia nacional, habiendo remitido a dicho punto el comandante general de esta provincia 50 fusiles para armar a los de mayor confianza; otro tanto se ha hecho en la villa de Villel, para cuya milicia se han enviado otros 50 fusiles…
…Ayer llegó un convoy de municiones de la parte de Valencia, y se está preparando el edificio del Seminario conciliar para colocar el gran tren de artillería que debe subir de la parte de Valencia dentro de pocos días. (Del Mensajero)[13]

Isidoro de Hoyos y Rubín de Celis (guardiacivil.es)

CRONICA ESPAÑOLA - VALENCIA
VALENCIA 8 de febrero [1840].-
El cabecilla Arévalo ocupó el pueblo de Ademuz tan luego como el general Hoyos salió de él [enero 30], con dirección a Cuenca, para perseguir a Arnau, quien según los avisos recibidos se hallaba el en Pajarón y Pajaroncillo, ignorándose hacia qué punto dirigiría su marcha.
Nos consta que el bizarro general Azpiroz ha dictado las disposiciones convenientes para impedir el paso del río [Turia] a la facción expedicionaria, y para perseguirla en caso que logre forzar el paso: dicho general subsiste en Titaguas protegiendo la fortificación de aquel punto y demás de la línea, cuyas obras se hallan muy adelantadas a pesar de los obstáculos que ofrece la estación…
…El cuartel general del ejército del centro subsistía el 5 en Teruel. (Del Mensajero)[14]

Ya a primeros de febrero de 1840, el batallón de "Guías de Cabrera", procedente de la comarca Gúdar-Javalambre, y vía Camarena de la Sierra llega al Rincón de Ademuz, donde al parecer están establecidas fuerzas de José María de Arévalo, no sin antes ocupar por un día el pueblo de Villel el 9 de ese mes.
Arévalo, desde Ademuz, recorre y domina el valle del Turia casi hasta Teruel.

NOTICIAS DE ESPAÑA
VALENCIA 9 de febrero [1840].- No se halla circunscrito el fuego voraz de la guerra civil a las provincias de Aragón y Valencia: no somos nosotros los únicos a quienes toca su amarga parte en la distribución de infortunio; también hay un territorio limítrofe, entregado a todos los horrores de la devastación, y cuya suerte debiera haberse mirado por el gobierno con mayor interés, porque razones graves y de consecuencia lo aconsejan. La provincia de Cuenca ha sido siempre con más o menos frecuencia maltratada por los rebeldes en sus incursiones. Su dominio ha sido mirado por los jefes facciosos con especial predilección, ya porque les proporcionaba la facilidad de extender sus merodeos por la Mancha y la Alcarria casi hasta las puertas de Madrid, ya también porque formaba un eslabón militar de extensa cadena, cuyo extremo situado en el Maestrazgo, se dilata por la carretera de Aragón y distrito de Segorbe hasta Chelva y Castilla en una serie de fuertes, tales como Montán, Ayodar, Begís, Alpuente y el Collado. De esta suerte se señoreaban de un espacio inmenso, poniéndolo en contribución, y a medida que dejaban a la espalda países yermos y exhaustos, iban adelantando la línea, y buscando terrenos vírgenes para talar, y poblaciones ricas que saquear. Pero les faltaba un punto de apoyo, siéndoles imposible alejarse mucho de las fronteras de Valencia, y por esto trataron de prolongar la línea de fuertes. Conociose su proyecto de antemano, se clamó, se representó; pero en vano. El gobierno o sordo o ciego no quiso oír ni ver, y en poco tiempo dos guaridas de ladrones quedaron establecidas en Cañete y Beteta, dispuestos a hacer en la infeliz provincia de Cuenca [¿¿...??] los fuertecillos facciosos que se han levantado en ellas, han llovido prevenciones, avisos, representaciones, clamores, gritos penetrantes de los pueblos amenazados, de los periódicos, de todos los buenos españoles. ¿Qué ha sucedido? Lo que estamos viendo. Los rebeldes llevan el terror y desolación hasta las tapias de la capital de la monarquía. ¿Pero qué enemigos? Una horda insignificante salida de las madrigueras de Beteta ha puesto en consternación a 40 o 50.000 almas, y ofrecido un testimonio más de que no se quiere eficazmente proteger a los pueblos y terminar la guerra.
… ¿Qué resultará de aquí? Que aunque desaparezcan Alpuente y el Collado, la vecindad de los fuertes enemigos de la vecina provincia, siempre tendrá en ejercicio la vigilancia de la parte limítrofe de nuestra provincia; que Requena no dormirá con sosiego, y que aún los pueblos del río Blanco [Turia o Guadalaviar] se hallarán expuestos a alarmas y con zozobra continua.
VALENCIA 10 de febrero [1840].- El general Azpiroz con fecha 8 del actual desde Titaguas participa haberse trasladado a Chelva, en cuyas inmediaciones se presentaron tres compañías rebeldes y una de miñones, contra las cuales salió el comandante militar don Edmundo Shelly [Edmundo Shelly O'Ryan] con alguna fuerza de su guarnición, logrando ahuyentarlas después de un corto tiroteo, en el que resultaron dos soldados heridos, sufriendo el enemigo alguna pérdida. La fuerza principal de la facción se halla sobre Cañete. El señor general Hoyos se dirigía hacia allí por el camino de Tarancón.
El capitán Melchor [Melchor Clemente] salió a hacer un reconocimiento en las inmediaciones del Collado, logrando dar muerte a un faccioso, además de tres presentados. El día anterior se aproximó a Alpuente, llevándose de dicho punto algunas cabezas d ganado cabrío. En Moya se han presentado tres facciosos armados, y en Domeño otros tantos de los canjeados últimamente.
TERUEL 9 de febrero [1840].- Ayer se presentaron es esta plaza acogiéndose al indulto un cabo y tres soldados de la facción con su correspondiente armamento, los cuales pertenecían al batallón de guías del titulado conde de Morella [Ramón Cabrera y Griñó] que se desertaron antes de ayer tarde sobre la marcha que hizo el indicado batallón desde Camarena hacia Ademuz, en cuyo punto permanece.
Arévalo con el batallón de guías y segundo del Turia con 300 caballos forma una brigada que recorre el río Ademuz [Turia], y tiene avanzada la caballería por la parte de Mira para aprovechar las ocasiones de hacer incursiones a la Mancha y sacar recursos de los pueblos, destruyéndolo todo, y asesinando a los indefensos paisanos, infundiendo terror para que nada les falte y pueda pasar convoyes de víveres por la carretera en dirección a Cantavieja, etc., lo que hace creer que escasean las subsistencias en sus fuertes.[15]

NOTICIAS DE ESPAÑA
TERUEL 12 de febrero [1840].-
El batallón titulado Guías de Cabrera entró el 9 a las ocho de la noche en el pueblo de Villel, permaneciendo hasta el día siguiente cometiendo los excesos de costumbre.[16]

GUERRA CIVIL – ARAGON
TERUEL 16 de febrero [1840].- (De nuestro corresponsal)
En el pueblo de Villel, poco distante de esta capital, han dejado nuevas señales de su ferocidad, pues habiéndose apoderado de él [febrero 9] lo saquearon todo sin la más pequeña consideración y violaron a la mayor parte de las mujeres.[17]

Villel (villel.com)

CRONICA ESPAÑOLA – VALENCIA
VALENCIA 19 de febrero [1840].-
El general Azpiroz desde Chelva da cuenta de haber salido el 13 de Titaguas a conducir un convoy de víveres a Moya, cuyo fuerte escaseaba de ellos.
Según el mismo, Arnau emprendió su expedición a la Mancha con las cuatro compañías de preferencia de los batallones de Tortosa y cinco escuadrones, dejando en Cañete el resto de la infantería y un escuadrón. (Diario Mercantil de Valencia)[18]

NOTICIAS DE ESPAÑA
ARAS DE ALPUENTE 18 de febrero [1840].-
Ayer vi reducidas a cenizas la iglesia de este pueblo demolida por la rabia de los facciosos que ahora más que nunca les anima el espíritu destructor. Ni los ruegos del cura, ni los lloros de las mujeres, ni los empeños de algunas personas que creían tener algún ascendiente con aquellos malvados, pudieron detener la mano destructora y vengativa de la canalla. Mientras se derribaba la torre los principales de los facciosos se constituyeron como testigos presenciales, cuya operación obligaron a verificar a los paisanos que lo hacían derramando lágrimas. Notando que la gente del pueblo practicaba dicha operación con bastante repugnancia, cortaron algunas ramas de los árboles allí inmediatos, y con ellas les lastimaban para apresurar la demolición.
Dio se orden asimismo para que, no se dejase salir a ningún paisano, apaleando a los que intentaron salir: así que a los infelices [¿¿...??], llegando a tal extremo la ferocidad de aquellas fieras que dispusieron el que fuese fusilado en el acto Romualdo Huerta [no he conseguido identificar a esta persona, seguramente algún liberal destacado de la población, alcalde, concejal,..].
La religión que profesan esos hombres es la de los asesinos: la ultrajan con descaro y luego se atreven a decirse sus defensores, aunque la nación toda conoce ya la conducta de esos bandidos.
TERUEL 23 de febrero [1840].-
La facción de 500 hombres que el día 17 hizo el pedido de raciones a Albarracín volvió a pernoctar a Terriente el 18 y al siguiente día [febrero 19] salió para sus puntos fortificados de Cañete y Castiel, habiendo quedado alguna fuerza en Jabaloyas.[19]

Aras de los Olmos. Iglesia (gva.es)

CRONICA ESPAÑOLA – CASTILLA LA NUEVA
REQUENA 27 de febrero [1840].-
Por aquí ya no parece más que alguno que otro faccioso; pero mantienen sus portazgos y sostienen sus pedidos, y no es fácil remediar ni proteger a los pueblos, sin llegar la caballería que de orden de S.M. debía pasar a esta ciudad.
En Mira hay también algunos pocos: allí llegó Arnau [José Domingo Arnau] con unos 40 caballos en persecución de algunos caballos de los Palillos que se habían desertado y alcanzado a cuatro; uno fue arcabuceado en Víllora y tres en Mira. Cuando reconoció el fuerte de Mira expresó que no se podía sostener, y sacando para Cañete lo que tenían en él, demolió la obra adelantada y aún parte de la antigua o de su castillo.[20]

[1840 marzo 8] …Pero por la parte de la Sierra de Camarena, de Ademuz y aún de Albarracín siguen las facciones haciendo estragos horrorosos todos los días. Los pueblos piden armas para defenderse; y esto lo hacen hasta los más internados en la sierra de Linares, Ababuj y Monteagudo. Cuando anden dispersas las facciones, los pueblos darán buena cuenta de ellas harto enojados de sus despojos y ultrajes… (de “El Diario Constitucional de Zaragoza”, de 17 de marzo de 1840. Teruel, 8 de marzo de 1840).[21]

NOTICIAS DEL REINO
REQUENA 8 de marzo [1840].- Después que se hicieron casacas y pantalones con los paños, sin duda robados en Brihuega, salieron los Palillos y los del Cid, únicos escuadrones facciosos que quedan por aquí; y desde Víllora corridos los pueblos de Utiel, Caudete y Villargordo, casi ya despoblado, pasaron a Minglanilla, e iban a mitad del camino, cuando repentinamente volvieron y pasaron el camino para Mira.
Se susurraba entre ellos que llevarían un convoy desde Cañete para Aragón, y tal vez fuese esto la causa del movimiento, y si no los llamarían para alguna combinación, porque sabemos que nuestras tropas están al otro lado del Júcar.
TERUEL 8 de marzo [1840].- Por la parte de la sierra de Camarena, de Ademuz, y aún de Albarracín, siguen las facciones haciendo estragos horrorosos todos los días. De Aliaga han sacado convoyes cargados de efectos y granos; prueba de que temen ser vendidos.
CUENCA 10 de marzo [1840].- Carecemos aún de datos fijos sobre el encuentro tenido por esta brigada con la facción en Campillo de Alto Buey; tan luego como se reciban exactos, los remitiré a vds.
Acompaño a vds. copia de una circular facciosa, sobre el que tengo que omitir digresiones, porque carezco de tiempo para hacerlas, y que no hay duda es un documento curioso, que da campo a muchas de aquellas.
Ayer [marzo 9] se dijo como positivo que ha llegado a Cañete Domingo Forcadell con un regimiento de caballería, y se quiere suponer que su intento es hacer una correría por la Mancha.
También están demoliendo ya las torres de Landete y Aliaguilla y la bonita espadaña de Salayuelas [Talayuelas].
En la plaza del castillo de Cañete han sido fusilados 7 facciosos de los Palillos que fueron cogidos al marcharse a la Mancha.
Documento carlista citado en la carta anterior.
Ejército real de Aragón, Valencia y Murcia.- Primera división.- Habiendo llegado a oídos del Excmo. Sr. conde de Morella [Ramón Cabrera] las justas quejas de los pueblos de la provincia de Cuenca por excesos cometidos de algunos sujetos, que tomando la voz de defensores de Carlos V, vagaban por estos distritos, causando grandes gravámenes e incomodando a sus pacíficos habitantes, me ha comisionado para castigar semejantes crímenes, como lo he ejecutado, fusilando a cuantos he capturado, y según confesión de éstos, eran pagados por la revolución, para desacreditar nuestro virtuoso y valiente ejército…
Real plaza de Cañete 27 de febrero de 1840.- Del brigadier D. José Domingo y Arnau.[22]

… Finalmente, el 13 de marzo de 1.840, las fuerzas de Domingo Arnau junto con otras, como las de Forcadell y Arévalo, se unían a las de Palacios [Manuel Salvador y Palacios], y recorrían varios pueblos como Campillos-Sierra, Cañete y Cardenete, cuyo castillo fortificarán. No abandonarían la provincia hasta finales de junio de ese año, en que caían los distintos fuertes existentes en la provincia, como los de Beteta [junio 15], Collado [el Collado de Alpuente no, pues fue en agosto de este año] y Cañete [junio 17].[23]

NOTICIAS DE LA PROVINCIA DE CUENCA
CUENCA 31 marzo [1840].- (De otro Corresponsal)
La partida de nacionales del marquesado de Moya que se titula de la Abarca, al mando del sargento Manuel Perea [de Salvacañete], continúa prestando extraordinarios servicios a la justa causa en esta provincia. El 19 estuvo todo el día a la vista del enemigo frente de Cañete, y viendo que del pueblo de la Huenquina [la Huérguina], en donde había un batallón de enemigos, salían 16 caballos y unos 20 infantes con dirección al de Alcalá [de la Vega], continuaron observando sus movimientos; mas advertidos que al del Cubillo, distante un tiro de bala de aquél, se adelantaron unos cuantos facciosos, se echaron sobre ellos y derribando la puerta de la casa donde se habían guarecido, hicieron prisionero al teniente coronel, primer comandante que fue del fuerte de Cañete don Ramón Olivares, dos hijos suyos y un asistente, cogiéndoles un caballo y varias armas.
El día 25 por la noche sorprendió al pueblo de Boniches, e hizo prisioneros al comandante de voluntarios realistas con 14 individuos más, algunas armas y municiones, que estaban encargados de perseguir a dicha partida de la Abarca, siendo más extraordinario este servicio por cuanto se ha hecho a una corta hora de terreno llano de Cañete, y porque dicha partida sólo consta de doce a catorce hombres.
El 28 quitaron a los facciosos cuatro cargas de azufre que llevaban para fabricar pólvora en Cañete; éstas y los prisioneros de las anteriores sorpresas los han puesto a disposición del comandante militar de Moya. Por último, son tantos los servicios que ha prestado, que se ha hecho el terror de los facciosos, pues a no ser fuerzas muy considerables, no divagan ya como antes por los pueblos del Marquesado.
El comandante general de la provincia de Cuenca con fecha 31 participa que noticioso que una partida enemiga se había corrido hacia el pueblo de Boniches, envió en su persecución la movilizada de Salvacañete al mando de su comandante Manuel Perea, quien logró sorprender a los rebeldes en el indicado pueblo [marzo 25], haciéndoles prisioneros dos capellanes y doce individuos de tropa.
CUENCA 31 marzo [1840].- (De nuestro Corresponsal)
Se ha sabido en ésta que en Moya se presentan muchos facciosos pasados, y que en la tarde del 29 debió entrar en dicho fuerte Azpiroz con un convoy de víveres, y con objeto de llevarse dichos pasados.
También se asegura que inmediatamente va a dar principio a las operaciones sobre Alpuente y fuertes inmediatos.
El domingo último [marzo 29] se presentaron en ésta [Cuenca] 12 facciosos pasados y un corneta: al parecer vienen de la parte de Beteta y están bien uniformados.[24]

NOTICIAS DEL REINO
TERUEL 25 [1840 marzo]. Tres batallones facciosos han salido a quitar un convoy a los nuestros entre Jérica y Gaibiel, pero han salido lindamente escarmentados. Corre la voz de que todas las facciones de Castilla y de la parte de Chelva y de Ademuz pasan la carretera, para introducirse en la Serranía de Aliaga, Cantavieja y Morella; y que los facciosos han determinado reconcentrar todas sus fuerzas en dichos puntos.
CHIVA 23 [1840 marzo]. Tres días han estado en Utiel 200 caballos enemigos que salieron ayer para Mira, y a poco rato entraron el aquel punto 400 de la misma arma al mando de Balmaseda [Juan Manuel Martín de Balmaseda], a quien se asegura han nombrado comandante general de la provincia de Albacete.
Si nuestras divisiones no le persiguen con empeño, mucho les queda que llorar a aquellos desgraciados pueblos con [¿¿...??] de este hombre atroz.[25]

ESPAÑA
TERUEL 29 de marzo [1840].-
Anteayer [marzo 27] al medio día entró en esta ciudad [Teruel] un convoy compuesto de 130 carros cubiertos procedentes de Valencia con el completo del parque de artillería y víveres de todas clases. Así mismo llegaron 8 piezas de batir [piezas de artillería para batir murallas y fortalezas] con sus cureñas [armazones sobre los que se montan las piezas de artillería] dobles y la correspondiente dotación de municiones de artilleros. Mañana salen la mayor parte de estas piezas, y el general en jefe con su estado mayor en dirección de Aliaga…
…En la toma de Castellote [Castellote se rindió el 27 de marzo] tuvimos 26 heridos por nuestra parte parte y 18 hombres que perecieron helados…
…El batallón rebelde de Tortosa con los 130 caballos que al mando de Tallada [Francisco Tallada y Forcadell, hijo de Antonio Tallada y Romeu (fusilado en Chinchilla el 13/03/1838)] se corrieron desde Terriente a Albarracín [marzo 27], han vuelto a retroceder hacia Cañete [marzo 28].
El ejército continúa acantonado en estos pueblos…
… Se asegura que mañana [marzo 30] hace movimiento el cuartel general para Aliaga con todo el gran tren de artillería que hace tres días llegó de Valencia [marzo 27].
La facción de Tallada que se hallaba en Terriente pasó antes de ayer [marzo 27] a Albarracín donde pernoctó, saliendo ayer [marzo 28] para Alobras en dirección de Alpuente, adonde parece se reúnen algunas fuerzas enemigas:
Hoy [marzo 29] hemos amanecido con una cuarta de nieve; quiera Dios que esto no impida que mañana se emprenda la marcha para Aliaga…
…Cabrera sigue muy malo de la cabeza de resultas de su enfermedad, y opinan no volverá en sí.[26]

Francisco Tallada y Forcadell

Terriente. Plaza (xana-ana.es)

NOTICIAS DEL REINO
SEGORBE 8 [1840 abril].-
…En una palabra el espíritu de estos pueblos ha cambiado mucho, y si las operaciones sobre Alpuente, el Collado y Cañete tienen tan buen éxito como las de Segura [Segura de Baños] [fue tomado el 27 de febrero] y Castellote [tomado el 27 de marzo], por todo este verano, creo daremos cuenta definitiva a la facción. Ahora dicen que van a salir a recibir a su rey a Cataluña, y que por esa razón abandonan el país. Esto es curarse en salud y dorarles la píldora. Lo que hay de extraño es que exista gente capaz de tragarse semejantes piedras de molino.[27]

NOTICIAS DE LA PROVINCIA DE CUENCA
REQUENA 5 de abril [1840].- (De nuestro corresponsal)
Continúan y continuarán arruinando este país, y Mancha, y parte de la provincia de Albacete, los escuadrones facciosos de los Palillos y Cid [ambos escuadrones de caballería carlista] con unos 300 infantes.
Hace tres días reunieron muchas caballerías, talegas y aún carros, y pasaron de Minglanilla; en otro correo tal vez cuente a Vds. los milagros que habrán hecho…
…Al salir dicha expedición se supone quedaron unos treinta facciosos en Mira, que dista siete leguas. No se sabe haya otro obstáculo. Este señor comandante quiso sorprenderlos la noche anterior enviando unos cincuenta infantes de la guarnición con veinte caballos francos y la partida de refugiados, pasados y naturales de esta ciudad, quedando en salir él mismo con cien infantes de la guarnición y otros cuarenta y dos francos de caballería; pero llegando aquellos a Utiel, se detuvieron algún tiempo, y ya se dice les llegó orden para verse, y entraron a las cuatro de la mañana en esta ciudad.
La causa no se sabe. De creer es se tuviese de que podían aproximarse tropas facciosas a Mira; mas los que han llegado de Camporobres [Camporrobles], que dista dos leguas, aseguran que ninguna noticia tenían de ello.
CUENCA 7 de abril [1840].- (De nuestro corresponsal)
Las facciones de Beteta y Cañete continúan, como indiqué Vds. en mí anterior. De este último punto ha salido alguna caballería hacia Mira y Camporobres [Camporrobles], y del primero también hay alguna caballería en el Tobar y el Val, aunque según tengo entendido, es poca y mala.
Los movilizados de Moya parece que han hecho una salida de dicho fuerte, y les han quitado a los facciosos cincuenta fanegas de trigo que conducían al Collado desde Hinarejos [Henarejos].
El tiempo ha mejorado notablemente, y ya indica que puede serenarse, como todos deseamos, para que pueda operarse de firme.[28]

GUERRA CIVIL – VALENCIA (De nuestro corresponsal)
VIVER 11 de abril [1840].- Sigue en esta comarca la división Hoyos [general Isidoro Hoyos y Rubín de Celis], o sea la tercera del ejército del Centro, y ocupa esta línea desde Mora y Rubielos a Segorbe; parece se hallan descansando de la expedición de la Mancha, al paso que protegen la carretera y operan en la línea, mientras las otras divisiones se dirigen contra los fuertes de Aliaga y Alpuente.
VALENCIA 14 de abril [1840].- Después de muchos convoyes que ya días hace estaban saliendo con municiones para Chelva, entre los cuales se llevaron dos morteros y dos obuses, ayer salió el último con cuatro cañones de batir [cañones para destruir murallas y fortificaciones] y una gran porción de bombas, lo cual se esperaba para empezar las hostilidades contra Alpuente y el Collado, cuyos dos puntos deben caer en poder de nuestras tropas muy luego, atendidos los muchos preparativos que se han hecho, y la corta guarnición que los ocupa. ¡Cuánto más económico y fácil hubiera sido impedir que se hubiesen fortificado como pudiera haberse hecho, que ahora tomarlos a costa de incalculables sacrificios! Varios patriotas se presentaron a las autoridades en su tiempo dando aviso de la fortificación y de lo insignificante de la tropa que estaba encargada de ello; los periódicos de esta ciudad hasta pesados se hicieron en repetirlo, pero todo se despreció, y ahora la provincia tiene que sufrir la tan pesada carga de acémilas y carros que no sé cómo puede soportar.[29]

CRONICA ESPAÑOLA – ARAGON
TERUEL 15 de abril [1840].- …Esta noche pasada [abril 14] han estado los facciosos en la villa de Jea de Albarracín [Gea], distante cuatro horas de Teruel. Se han llevado los pudientes, y cometido las tropelías y exacciones de costumbre. Hasta los labradores medianamente acomodados han tenido que huir de la sierra de Albarracín, y refugiarse en Teruel. Los han dejado en la calle sin bueyes y hasta sin pares de labor; pues ahora se llevan los facciosos a cuenta de pedidos las caballerías de los paisanos. Ha sido una calamidad para ese país no haber quitado antes los fuertes de Beteta, Castiel-fabil [Castielfabib], y Cañete. Los ganaderos tampoco pueden traer sus ganados del extremo; y lo peor es, que este año han desmerecido y han tenido poca cría, porque les han faltado las yerbas finas de esta sierra hace ya dos años.
El ejército del señor duque de la Victoria [general Espartero] se ha interpuesto ya entre Morella y Cantavieja; por consiguiente tomado Aliaga [abril 15], queda ya Cantavieja aislado y fuera de nuestra línea. (De nuestro corresponsal)[30]

Toma del Castillo de Aliaga por el general O´Donnell

NOTICIAS DEL REINO
VALENCIA 15 [1840 abril].- Ciento y cuatro masías de las inmediaciones de Alpuente han sido reducidas a cenizas por orden del forajido Palacios [Manuel Salvador Palacios], jefe de las hordas rebeldes de aquella parte. Esta infame acción ha exasperado en tanto grado a los infelices colonos, que piden a gritos las armas para acabar con esa raza de maldición, que no contenta con haberles despojado de cuanto poseían, han cometido la barbarie de privarles hasta de sus pobres albergues. A vista de semejantes atrocidades, ¿habrá todavía imbéciles que crean posible una transacción con tales monstruos? E1 honor de la nación y el justo desagravio de la humanidad ofendida, exigen de derecho el exterminio de estas bestias feroces, que aunque tuviesen mil vidas, no serían bastantes para pagar la sangre y lágrimas que han hecho verter.[31]

GUERRA CIVIL – ARAGON (de nuestro corresponsal)
ZARAGOZA 22 de abril [1840].-
Las operaciones que en breve deben emprenderse contra los fuertes del Collado y Alpuente, en Valencia, hacen de alguna curiosidad las noticias que sobre los dos puntos me comunica desde Titaguas un oficial de la división Azpiroz en la siguiente carta:
“Desde el 19 de febrero nos encontramos fortificando este pueblo [Titaguas], distante hora y media del Collado y tres de Alpuente, con el objeto de tener un punto de apoyo , tanto para víveres, cuanto para el hospital de sangre, en las próximas operaciones contra los fuertes de los dos pueblos indicados”.
El castillo de Alpuente está situado sobre una peña cortada, que no tiene más subida que la de la puerta por donde únicamente se podrá marchar de a dos de fondo: su guarnición se compone de dos compañías con cuatro piezas de artillería perfectamente servidas; pero contamos con la ventaja de estar dominado por dos alturas donde se colocarán con facilidad nuestras baterías, y se les derribará muy pronto la mayor parte de su fortificación”.
El del Collado es mayor, y por consiguiente está guarnecido con más fuerza y artillería: se halla situado sobre una altura cuya elevación es más de una hora, teniendo además a su favor no encontrarse cerro alguno inmediato para colocar nuestras baterías de brecha; de modo que a no ser por un largo sitio en que se les concluya el agua, único recurso que les escasea, costará mucho el tomarlo. Sin embargo al soldado nada le arredra, y sólo ansía el momento de que se le conduzca al combate”.[32]

CRONICA ESPAÑOLA – VALENCIA
VALENCIA 24 de abril [1840].-
Ayer (abril 22) llegó el general Azpiroz a la vista de Alpuente.
Hemos leído una carta fecha del 19 en los atrincheramientos al frente de Alpuente, que entre otras cosas contiene lo que sigue:
El 18 del actual llegó el batallón a estos atrincheramientos sin haber tenido un sólo tiro, pues no hemos visto más que unos 30 facciosos que salieron unos 1.000 pasos del castillo.
A las dos de esta tarde se han presentado a nuestras avanzadas dos facciosos que han sido perseguidos hasta un tiro de fusil de la avanzara por dos caballos también facciosos, y dicen:
Que es mucho el ánimo de los oficiales enemigos aunque no es pequeño el desaliento en la tropa, de tal suerte, que siempre los tienen encerrados. La iglesia del pueblo está también fortificada, y no tienen nunca abierto porque se temen la deserción; los fuertes los abren muy tarde y cierran temprano. Hoy hemos estado tocando la diana al frente de los enemigos por la toma de Aliaga [abril 15].
Mucho se habla estos días de la terminación de la guerra en nuestra desgraciada provincia, de rendición de Morella y Cantavieja y de otras cosas, adelantándose algunos hasta designar el día de la entrada de nuestras tropas en los expresados puntos. Nada se sabe de oficio, pero lo que sí se puede conjeturar es que hallándose el ejército casi al pie de los muros de Morella con el formidable aparato de su fuerza, y con el prestigio de la victoria, no tardará en sucumbir aquel último atrincheramiento del carlismo, o bien por entrega, o bien por los medios que tienen en su mano los valientes”. (Diario Mercantil de Valencia.)[33]

NOTICIAS DEL REINO
CHIVA 24 [1840 abril].- Se asegura que nuestras tropas se han apoderado del pueblo de Alpuente excepto del fuerte, y que en breve serán aquellos caribes [salvajes] presas de las tropas leales.
El pueblo de la Yesa el 19 del actual se alarmó contra los rebeldes: los paisanos con palos, hachas etc. mataron 6 facciosos quitándoles dos cargas de fusiles que han presentado en Chelva; en Baldovar [aldea de Alpuente] sucedió lo mismo; mataron 4 y les quitaron 40 fusiles.[34]

Alpuente. Ayuntamiento y antigua muralla (De cargus - trabajo propio)

NOTICIAS DEL REINO
TERUEL 26 de abril [1840].- El batallón de guías de Cabrera no cesa de recorrer la sierra de Albarracín exigiendo recursos de todas clases a los pueblos para abastecer los fuertes de Castiel y Cañete. (Castellano.)[35]

CRONICA ESPAÑOLA – VALENCIA (del Diario Mercantil.)
VALENCIA 29 de abril [1840].-
E1 día 26 se distribuyeron las tropas de la primera división, y se verificó la embestida de Alpuente: los facciosos se encerraron en el castillo y la iglesia jugando su artillería y fusilería durante todo el día. La batería de morteros quedó construida en la misma tarde, al anochecer estaba corriente el camino para la artillería, y durante la noche se colocaron las piezas de batir. Los facciosos izaron bandera española al romper sus fuegos. Los nuestros debieron comenzar en la mañana del 27.
VALENCIA 30 de abril [1840].- Según aviso del comandante militar de Chelva con fecha de ayer 28 a las seis y cuarto de la mañana, a la misma hora rompían el fuego de nuestras baterías contra Alpuente.- El coronel jefe de estado mayor, Miguel Cormano***[36]
   ***Miguel Cormano figura como jefe político de Valencia en octubre de 1840 según el Periódico “El Católico” de 16-10-1840.

VALENCIA 1º de mayo [1840].-
El Excmo. Sr. General D. Francisco Javier Azpiroz con fecha 29 [abril] desde el campamento al frente de Alpuente dice a este Excmo. Sr. segundo cabo lo que sigue:
Excmo. Sr.; El fuego ha continuado todo el día con buen éxito pues ha quedado destruida una parte de las obras del primer recinto, y casi todos los alojamientos. Los defensores de la iglesia intimidados por los efectos de la artillería, atravesaron anoche por encima de los escombros el camino cubierto y se refugiaron al castillo, dando fuego al edificio. El de los enemigos ha sido lento durante todo el día; mas a la aproximación de algunos soldados de los puntos avanzados, lo sostuvieron con vivacidad por algún tiempo detrás de las minas de los primeros parapetos. Estoy muy satisfecho del comportamiento de los individuos de todas armas, en el cual fundo la esperanza de un pronto resultado, a pesar de la tenacidad con que se sostienen los sitiados. Nuestra pérdida en muertos y heridos ha sido corta: Ninguna otra fuerza enemiga se ha presentado a la vista, ni en los demás puntos de esta línea ocurre novedad.
Y se comunica a los leales habitantes de esta capital para su satisfacción.- El coronel de estado mayor, Miguel Cormano.[37]

CRONICA ESPAÑOLA – ARAGON (Del Eco de Aragón)
TERUEL 30 de abril [1840].-
Beteta y Cañete están bloqueados, y dicen los de Ademuz que se oye fuego de cañón. Manuel Perea de Salvacañete, jefe de una partida ha cogido en el Campillo en la provincia de Cuenca, mil boinas, cuarenta capas para oficiales, varios efectos y cuatro señoras que dicen ser la familia de Balmaseda.[38]

...Escriben de Teruel con fecha 3 [1840 mayo] al “Eco de Aragón” que los fuertes de Beteta y Cañete estaban ya bloqueados por nuestras tropas, y que en Ademuz se oía fuego de cañón. Añade el corresponsal que Manuel Perea de Salvacañete, jefe de una partida, había cogido en el Campillo, provincia de Cuenca, mil boinas, cuarenta capas para oficiales, varios efectos y cuatro señoras que dicen ser la familia de Balmaseda. El rodeo con que llega a Madrid la noticia es un comprobante suficiente de su poca exactitud.[39]

[1840, primavera] …A partir de este momento, las diferentes fortalezas empezaron a desmoronarse. Cundió la duda de si debía emplearse la estrategia de la retirada o mantener el sistema de guerrillas, utilizado en la primera parte del conflicto. Los jefes, reunidos en Cañete, acordaron mantenerse en sus posiciones y esperar acontecimientos. En consecuencia, el capitán Brusco [Manuel Brusco] fue enviado con el capitán Echevarría a Castielfabib para comunicar la orden y establecer allí contacto con Palacios [Manuel Salvador y Palacios], a quien se habían unido tres batallones de Valencia y algunos escuadrones que venían empujados desde el Ebro y estaban apostados en Ademuz.
Sin embargo los acontecimientos se aceleraban y las tropas cristinas iban cerrando el cerco.[40]

Ademuz. Ermita Virgen de la Huerta (ermitascomunidadvalenciana.com)

Manuel Salvador y Palacios

… Pero fue en mayo [1840] cuando más éxito tuvo la ofensiva enemiga y cuando se desmoronó totalmente la línea defensiva carlista. Durante ese mes se rindieron los puntos fortificados de Alpuente [mayo 2], Alcalá de la Selva y Bejís, siendo abandonados los de Linares de Mora (todavía inacabado), Villahermosa del Río, Montán, Benicarló, La Galera, Ulldecona, Sant Mateu y Cantavieja [mayo 11].[41]

El día 2 de mayo de 1840, es rendida la fortificación de Alpuente por las tropas isabelinas del general Francisco Javier Azpiroz y Jalón (posteriormete "conde de Alpuente"). No así el vecino fuerte de "El Collado" (o "el Poyo"), que lo sería ya en agosto de ese año.
Por lo que respecta a esta zona, a esa fecha sólo quedan en poder de los carlistas los fuertes de el mencionado Collado (que caería el 6 de agosto), Castielfabib (el 16 de junio), y Cañete (el 17 de junio).
Por la repercusión que tuvo el Maestrazgo de Castellón y Teruel en esta zona, y relativo a estas guerras, hay que decir que las importantísimas plazas para el carlismo de Cantavieja y Morella, no tardarían en caer, pues fueron rendidas el 11 y el 30 de mayo respectivamente.

PARTES RECIBIDOS EN LA SECRETARIA DE ESTADO Y DEL DESPACHO DE LA GUERRA
Capitanía general de los reinos de Valencia y Murcia.- Estado mayor.- Excmo. Sr.: El general don Javier Azpiroz con fecha 2 [mayo] del actual me dice desde Alpuente lo que sigue: Excmo. Sr.- Al Excmo. Sr. general en jefe digo con esta fecha lo que copio.- Excmo. Sr.: A las once de la mañana he colocado sobre los fuertes muros del castillo de Alpuente la bandera nacional en medio de una aclamación general a Isabel II.
El fuego certero de la artillería, la explosión de una mina que mandé abrir, y la actitud decidida de la columna destinada al asalto, ha intimado en tanto grado al enemigo; que ha implorado mi clemencia, pidiendo únicamente la conservación de las vidas. Aparté la vista de sus crímenes, y la concedí.
El gobernador del fuerte, los dos que lo fueron de Chulilla y Torre de Castro [entre Calles y Chelva], 21 oficiales, 222 individuos de tropa, 3 piezas de artillería, 250 fusiles y abundantes repuestos de municiones fruto material de esta importante victoria, más grande todavía por sus efectos morales.
Al examinar las multiplicadas y sólidas obras del castillo y la dificultad de su único acceso, he comprendido el mérito relevante que han contraído estas bizarras tropas, dignas de toda consideración, cabiéndome la satisfacción de haber llevado a cabo esta difícil empresa con muy poca sangre de estos valientes.
En el parte detallado manifestaré a V.E. los servicios particulares de cada arma.
Lo que traslado a V.E. para su conocimiento y satisfacción. Y tengo el honor de elevarlo a noticia de V.E. para la suya y para el superior conocimiento de S.M. Dios guarde a V.E. muchos años. Valencia 5 de mayo de 1840.- Fermín de Iriarte [Fermín de Iriarte Urdániz].- Excmo. Sr. secretario de Estado y del Despacho de la Guerra.
S.M. la Reina Gobernadora ha sabido con la mayor satisfacción este nuevo e importante triunfo de las tropas nacionales, y espera recibir el parte directo y detallado de tan feliz suceso para acreditar su real munificencia, premiando a los que se hayan distinguido.[42]

LA TOMA DEL CASTILLO DE ALPUENTE, el 2 de mayo de 1840.
Como dijimos al principio Alpuente está a 95 kilómetros de Valencia, a 8 km de Titaguas, a 150 km de Cantavieja (Teruel), y a 176 km de Morella (Castellón) que eran los núcleos carlistas principales. El castillo de Alpuente es el principal de la zona, y junto con el castillo de El Collado o El Poyo a doce kilómetros del anterior y que depende de él controla toda la Serranía Alta. El 24 de abril de 1840 el general isabelino Azpiroz [Francisco Javier Azpiroz y Jalón, posteriormente titulado “conde de Alpuente”] recibió la orden de tomar Alpuente, reuniéndose en Titaguas la fuerza de operaciones. Esta fuerza estaba formada por tres brigadas en las que se incluían infantería ligera, fusileros, la tropa de élite de los granaderos, caballería y artillería. La noche del 25 de abril dos compañías del 6º ligero ocuparon la altura de San Cristóbal, donde se iba a construir la batería de la brecha, y el resto de la tropa salió de Titaguas el 26 de abril a las 8 de la mañana.
Ante la llegada de las fuerzas isabelinas las tropas carlistas se hicieron fuertes en la iglesia y el castillo de Alpuente, abriendo fuego de artillería desde el castillo para cubrir el repliegue del general Palacios. A pesar de su clara inferioridad el general carlista mantuvo sus puestos avanzados en las alturas de los alrededores de Alpuente, preparado para aprovechar la menor oportunidad, mientras concentraba el resto de su fuerza en la aldea de El Collado y el castillo de El Poyo. Por ello de las tres brigadas isabelinas disponibles para el ataque sólo una fue dedicada al asedio, y las otras dos con la caballería hubo que destinarlas a la protección del propio asedio frente a la amenaza de las fuerzas del general Palacios. La misma noche del día 26 se inició la construcción de tres baterías de asedio en los cerros de San Cristóbal, el Abrevadero del Fraile al norte y Laudiel. Al día siguiente 27 de abril la obra estaba terminada, subiéndose las piezas artilleras a sus posiciones a brazo esa noche a pesar del fuego de la artillería carlista. A las cuatro de la mañana del día 28 de abril, con el toque de diana, las tres baterías empezaron el bombardeo.
El fuego de la artillería se centró sobre la iglesia, contra la torre que defiende la entrada al castillo, contra el camino cubierto y contra un baluarte del segundo recinto del propio castillo. Al llegar la noche gran parte de la iglesia estaba destruida, y en la oscuridad los defensores carlistas lograron escapar de los escombros y las llamas uniéndose a los defensores del castillo. Al día siguiente 29 de abril el fuego artillero se centró en el segundo recinto del castillo, y un grupo de granaderos provinciales ocupó la iglesia lo que alarmó a los defensores del castillo que arrojaron grandes piedras y granadas de mano. Esa noche tres compañías de cazadores penetraron en el pueblo, y a pesar del fuego que hacían los carlistas se atrincheraron en la iglesia y las casas inmediatas al acceso al castillo. Una vez ocupado el pueblo el 30 de abril se cambió de sitio la batería de morteros al cerro de San Cristóbal, la artillería de mayor calibre se dedicó solo a abrir la brecha derribando un sector de la muralla por donde lanzar el asalto de la infantería, mientras se inspeccionaba la base del castillo para hacer una mina. La mina consistía en excavar un túnel hasta la base de las defensas, y bajo ella poner explosivos para volar tanto las fortificaciones como a los defensores que estuvieran dentro. La inspección de los ingenieros dio resultado negativo, que no se podía hacer una mina, pero unos vecinos del pueblo decían que sí era posible debajo de la misma torre. La hicieron ellos mismos bajo la supervisión de los ingenieros, aunque los profesionales tenían poca confianza en el proyecto más allá de lograr una gran explosión que intimidara a los defensores. También se hizo una propuesta de rendición a los sitiados que rechazaron.
Pero a pesar del constante bombardeo los defensores reparaban por la noche lo que los cañones destruían durante el día, con piedras y sacos terreros, y el 1 de mayo hubo que dedicarlo a destruir las obras de reparación que habían hecho los carlistas. Acto seguido se hizo un amago de asalto para ver cómo respondían los defensores, pero se demostró que la brecha abierta aún no era suficiente y los defensores estaban dispuestos a la lucha. Los protagonistas del día fueron dos cornetas isabelinos: los cornetas eran soldados muy jóvenes y los músicos no eran conocidos por su valentía, pero éstos se pusieron a escalar el muro y uno de ellos llegó a colgarse de uno de los sacos terreros que coronaba el muro de los carlistas, hasta que uno de ellos le dio una patada cayendo saco y corneta muralla abajo. Quizá porque los vieron muy jóvenes y desarmados, el caso es que los carlistas no les dispararon y ambos cornetas volvieron a las filas isabelinas con varias magulladuras pero ilesos y entre vítores, ganándose la felicitación personal del general Azpiroz. Pero a pesar de los cuatro días de bombardeo constante los defensores no daban muestras de desánimo. Cuando amaneció el día 2 de mayo la brecha estaba otra vez reparada, y además los defensores provocaban a gritos a los atacantes. –Es fácil de imaginar los gritos “¡A ver si subís! ¡Viva don Carlos!”. Para muchos la reina Isabel II a sus diez años era “la niña Isabel”, y como las tropas isabelinas iban mejor equipadas y uniformadas los carlistas les gritaban “¡La niña Isabel nos manda a sus muñecas!”... y cosas por el estilo-. Pero la mina estaba preparada y la fuerza de asalto que debía actuar a continuación también dispuesta al mando del comandante Perurena, el mayor Bañuelos y el capitán de estado mayor Aumada.
De todas formas para apoyar el asalto se decidió que desde el amanecer la artillería de asedio se concentrara sobre el torreón y las obras reparadas, mientras la de campaña se asentaba en otra batería más próxima en el cerro de San Cristóbal para apoyar el asalto. A las nueve de la mañana la brecha ya era practicable, la columna de asalto formó a cubierto de unas casas con una evidente sensación de impaciencia. Entonces se encendió la mecha de la mina y se produjo la explosión, que no derribó ningún elemento del castillo pero hizo temblar el torreón de tal manera que sus defensores lo abandonaron temiendo su derrumbe. El general Azpiroz aprovechó el evidente pánico reinante para hacer otra propuesta de rendición, y para su sorpresa se presentó un capitán de los sitiados ofreciendo la entrega del castillo, aunque no aceptó otra condición que respetar la vida de los defensores. Pero parte de la guarnición no estaba dispuesta a la rendición y se sublevó contra sus oficiales, intentando reiniciar el fuego ante lo cual los tiradores de la guardia provincial tomaron también posiciones, pero los oficiales de ambos bandos lograron calmar la situación y hacer acatar el pacto. Así a las 11 de la mañana del día 2 de mayo de 1840 el castillo había sido tomado. Se rindieron tres antiguos gobernadores de poblaciones carlistas, veintidós oficiales y doscientos veintidós soldados en su mayoría heridos, capturándose tres cañones y 250 fusiles: eran compañías de preferencia, de élite, de los batallones del Turia y habían demostrado su valor en este asedio, como demostraron los cuerpos enterrados por los derrumbes encontrados por los ingenieros al reparar el castillo y el precio pagado por las tropas isabelinas en su conquista. El castillo era una de las plazas más fuertes de la zona, bien abastecido y con una buena guarnición, así que su pérdida era realmente grave para los carlistas. Los prisioneros fueron trasladados rápidamente a Valencia, y los tres gobernadores capturados fueron encerrados en prisión. La segunda brigada se quedó en Alpuente como guarnición y la tercera en Valdosar [Baldovar], para proteger a los zapadores que debían desescombrar el castillo, mientras la primera brigada con la artillería, el hospital y el cuartel general se retiraron a Titaguas. Por su parte el general carlista Palacios [Manuel Salvador y Palacios], sin haber tenido la menor oportunidad de intervenir, no tuvo más remedio que retirarse a la sierra de Javalambre y la orilla derecha del Turia, abandonando El Collado y el castillo de El Poyo que consideró sería pronto atacado. Y acertadamente esa era la idea del general Azpiroz, pero las órdenes recibidas fueron avanzar sobre Bejís y el castillo de El Poyo fue dejado atrás.[43]

TOMA DE ALPUENTE.
En “La Gaceta” de hoy [1840 mayo 8] se inserta el siguiente parte que con fecha 2 del actual dio el general Azpiroz al general 2º cabo de Valencia y éste ha trasladado al gobierno con la del 5.
Excmo. Sr.- Al Excmo. Sr. General en jefe digo con esta fecha lo que copio.- Excmo. Señor: A las once de esta mañana [1840 mayo 2] he colocado sobre los fuertes muros del castillo de Alpuente la bandera nacional, en medio de una aclamación general a Isabel II.
El fuego certero de la artillería, la explosión de una mina que mandé abrir, y la actitud decidida de la columna destinada al asalto, ha intimidado en tanto grado al enemigo que, ha implorado mi clemencia, pidiendo únicamente la conservación de sus vidas.
Aparté la vista de sus crímenes y la concedí. El gobernador del fuerte, los dos que los fueran de Chulilla y Torre de Castro [entre Calles y Chelva], 21 oficiales, 222 individuos de tropa, tres piezas de artillería, 250 fusiles y abundantes repuestos de municiones y víveres de todas clases, es el fruto material de esta importante victoria; más grande todavía por sus efectos morales.
Al examinar las multiplicadas y sólidas obras del castillo, y la dificultad de su único acceso, he comprendido el mérito relevante que han contraído estas bizarras tropas, dignas de toda consideración; cabiéndome la satisfacción de haber llevado a cabo esta difícil empresa, con muy poca sangre en los valientes.
En el parte detallado manifestaré a V.E. los servicios particulares de cada arma.
Lo que traslado a V.E. para su conocimiento y satisfacción.
El día 4 entraron en Valencia los prisioneros hechos en Alpuente: un numeroso gentío les esperaba en el llano de la Zaidía y les acompañó con continuos gritos de muera. Poco antes de llegar al puente de Serranos se les gritó que se quitasen las boinas; y en un momento se vieron volar por el aire una infinidad de ellas, yendo unas a parar al río, y otras a los tejados del arrabal de Murviedro. La entrada en San Narciso se hizo con alguna dificultad, mas al fin quedaron encerrados en la cárcel sin más novedad. Uno de ellos titulado capitán N. Blasco fue conducido a la capitanía general por la escolta seguida de numerosos grupos que a voces,  pedían su muerte. El Sr. General segundo cabo, salió a la plaza a caballo con su ayudante, y manifestó a los concurrentes no podía castigar al prisionero, por criminal que fuese, pues se hallaba bajo la salvaguardia de la ley y capitulación; que su mayor gusto sería castigarlo, como se verificaría, juzgado que fuese.
Por fin el prisionero fue conducido al palacio y allí encerrado en el cuartel de fusileros.
Con razón califica el “Diario Mercantil” de imprudente y poco mediata la disposición de entrar en Valencia a los prisioneros en medio del día.
Mañana daremos algunas particularidades de la toma de Alpuente insertas en el periódico que acabamos de citar.


Castillo de Alpuente (wordpress.com)

SITUACION DE LA PROVINCIA DE VALENCIA – ENTRADA EN LA CAPITAL DE LOS PRISIONEROS DE ALPUENTE
VALENCIA 5 de mayo [1840].- (De nuestro corresponsal)
Las victorias de nuestro ejército se suceden unas a otras.
La toma de Ares, Alcalá de la Selva, y últimamente la de Alpuente [mayo 2], todo en tan pocos días, nos hace concebir la esperanza de ver cuanto antes terminada la guerra en esta provincia y la de Aragón. Por de pronto podemos contar ya con la tranquilidad de los pueblos en esta huerta, y los del río Blanco [Turia o Guadalaviar] que de vez en cuando eran amenazados y aun invadidos por la guarnición de Alpuente, porque aunque falta tomar a Begís, éste caerá en poder de nuestras tropas tan luego como se presenten a su vista.
Restan sólo que tomar en esta provincia el Collado de Alpuente, punto muy fuerte por la naturaleza e inaccesible, sino a fuerza de mucha sangre, y que por consiguiente sólo parece se piensa en bloquearle para economizarla como es debido, y Morella que es imposible resista a la fuerza de tanta artillería como se ha reunido contra ella, y a los clamores de sus vecinos que dentro de poco verán arruinadas sus casas y fábricas.
Dícese si para evitarlo, la junta carlista ha hecho algunas proposiciones al duque de la Victoria [General Espartero].
Ayer [mayo 3] entre diez y once llegaron a esta ciudad los prisioneros de Alpuente, a quienes salieron a recibir algunas gentes, y en las afueras se les insultó algún tanto, recibieron algunos golpes que la tropa no pudo evitar, y se les hicieron tirar las boinas, oyéndose algunas voces al mismo tiempo, de “fusilarlos todos”. No sin mucho trabajo de los que les custodiaban pudo conseguirse que la gente les dejase entrar en las cárceles de S. Narciso, pero transigió con la tropa que uno de ellos había de quedar fuera para fusilarle desde luego. Con esta petición llegaron al palacio o alojamiento del segundo Cabo, este salió al balcón ofreciéndoles que se le castigarla si era criminal, y no pudiendo persuadirles montó a caballo, y salió a la plaza sin más acompañamiento que el de su hijo y un ordenanza que le es inseparable, y ya con persuasiones, ya con amenazas pudo lograr el que la gente se retirase aunque no dejó de oírse alguna voz de “a las armas, nacionales” voz que no tuvo eco alguno, tanto porque desde luego se echó el general sobre el grupo de donde había salido, como porque aunque se ha procurado desorganizar esta milicia y desmoralizarla, gran parte de ella aborrece los desórdenes.
Lances de esta naturaleza deben repetirse si no se procuran evitar, entrando los prisioneros a horas cautas, porque ¿quién contiene a una joven viuda que como sucedió días pasados ve al asesino de su indefenso marido? ¿Quién expatriado de su pueblo a quien se le presenta el que mató a sus hijos, incendió su casa y acabó con su fortuna, cuyos hechos se imputaban al que ayer se quería fusilar?
Afortunadamente todo pudo desviarse, y la tranquilidad no ha vuelto a alterarse, aunque permanece un fuerte retén en el alojamiento del General, mas es preciso que S.E. se persuada que los facciosos de esta provincia son la mayor parte criminales, y que es imposible que sean vistos con sangre fría por aquellos que han sido víctimas de sus crímenes.[44]

NOTICIAS DEL REINO
TERUEL 3 [1840 mayo]. Los fuertes de Beteta y Cañete están ya bloqueados por nuestras tropas y se dice que en Ademuz de oía fuego de cañón. Asegurase también que Manuel Perea, de Salvacañete, jefe de una partida, había cogido en el Campillo, provincia de Cuenca, mil boinas, cuarenta capas para varios oficiales, varios efectos y cuatro señoras que dicen se la familia de Balmaseda. (A pie de página se indica: “No merecen mucho crédito estas noticias, porque debieran saberse más directamente en caso de ser ciertas”).
GUADALAJARA 4. Los fuertes de Beteta y Cañete van a dejar de existir, y las desgraciadas provincias pedirán el premio para su ilustre libertador.
El valiente coronel Rodríguez con su lucida columnita persigue sin descanso a la facción; sus bravos oficiales llenos de entusiasmo, y honor militar, desean el momento de la victoria; en fin merece mil elogios esta brillante juventud. El batallón provincial de Sevilla que se hallaba en la columna de Guadalajara ha sido incorporado a la del coronel Rodríguez; es gente buena y valiente, y no dudamos darán días de gloria imitando el ejemplo de sus compañeros los del provincial de Laredo.
Las tropas que operan bajo las órdenes del general Concha [Manuel Gutiérrez de la Concha e Irigoyen], se hallan animadas de los mejores sentimientos, deseamos ver pronto las operaciones de estas provincias y batido el orgullo de estas hordas de devastación y sangre.
CUENCA 5. El general Concha salió a la parte de la Sierra, dicen que hacer un reconocimiento a Beteta, a establecer un hospital en Priego y mandar componer a construir hornos de pan. La mañana de su salida cogió la columna una partida facciosa de 18 caballos y un capitán.
Las operaciones aseguran principiarán antes sobre Beteta que Cañete.
Pasan de 130 carros los que han llegado a ésta cargados de todas clases de balas, cureña, metralla y útiles. La artillería que se esperaba aún no ha llegado.[45]

NOTICIAS DE ESPAÑA
CUENCA 5 de mayo [1840].- El rebelde Palacios [Manuel Salvador y Palacios] con 2.000 infantes ha marchado desde Castiel-fabit [Castielfabib] a Los Arcos [Arcos de las Salinas].
GUADALAJARA 6 [1840 mayo].- Por un confidente se supo anoche que los facciosos han desartillado el fuerte de Beteta conduciendo el morterete y cañoncillo que tenían hacia Cañete, y habiendo quedado en el fuerte sólo unos 100 hombres, los que no harán defensa alguna y acaso a estas fechas lo hayan evacuado.
Balmaseda [Juan Manuel Martín de Balmaseda], con unas doce a trece compañías y unos 400 caballos se cree se dirija también a la parte de Cañete. Nuestras tropas se hallan a dos y tres leguas de Beteta por ambos lados, y el brigadier Concha en la frontera.[46]

CRONICA ESPAÑOLA – ARAGON (De nuestro corresponsal.)
TERUEL 6 de mayo [1840].-
La facción de Aragón ya no existe. Se han pronunciado en completa disolución. La junta facciosa de Mirambel con los restos que ha podido reunir se ha pasado a guarecerse por Castielfavi [Castielfabib] y Cañete. Pero ahora, tomado Alpuente, ¿adónde se irán? Lo peor es, que entre tanto aniquilan los pueblos de la serranía de Albarracín y comarcas fronterizas…
Los pueblos se fortifican a toda prisa y se arman con los fusiles que les da el general O'Donnell [Leopoldo O´Donnel y Jorís]. Están más fieros los paisanos contra los facciosos que nuestros mismos soldados. Tales injurias y atropellos han sufrido.
Si este mes se les quita los fuertes de Beteta, Cañete, Castielfavi [Castielfabib] y Cantavieja, requiescat in pace la facción de Aragón, de Valencia y de Castilla...
...hoy han entrado dos cañones de a 24, y mañana llegarán dos obuses grandes. Vienen de Valencia para el sitio de Cantavieja; pues en los sitios de Aliaga y de Alcalá [de la Selva] se nos han desfogonado cinco piezas.
TERUEL 7 de mayo [1840].-
Acaba de llegar la noticia de que esta noche pasada ha invadido Balmaseda al pueblo de Monreal del Campo que estaba fortificado: que ha degollado hombres y mujeres: que ha incendiado la población; y que las casas todavía están ahora mismo ardiendo. ¿Quién hubiera imaginado que cuando la facción de Cantavieja y el Maestrazgo está aniquilada, pudieran los restos hacer lo que hacen por los contornos de Albarracín, de Molina, de Castiel, de Cañete y de Beteta? ¡Y qué injustamente pagan estos caribes la humanidad con que se les trata después que se rinden a cañonazos! Un justo rigor con ellos en el día no dejaría de ser saludable.
TERUEL 13 de mayo [1840].-
Esta mañana acaba de llegar la buena noticia de que los facciosos han abandonado a Cantavieja [mayo 11]; marchándose el gobernador con la guarnición y los paisanos más comprometidos en dirección a Mosqueruela. Con que ya no les queda otra guarida que la rebelde y traidora Morella.
Pronto estará en nuestro poder, pues hoy mismo han salido de esta ciudad cuatro piezas de batir de a 24 y de a 16, de las cuales dos llegaron ayer que venían de Valencia. No queda otro mal por acá que las facciones de Beteta, Cañete y Castielfavi [Castielbabib], que hacen atrocidades más bárbaramente que nunca.[47]

Cantavieja. Vista (diadia.cat)

NOTICIAS DE ESPAÑA
TERUEL 13 de mayo [1840].-
La facción de la sierra de Albarracín es la única que por ahora aflige a una parte de esta provincia apoyada en el fuerte de Castiel, en el cual acaba de constituirse una junta carlista que se ocupa en circular órdenes a los pueblos para que nombren ayuntamientos.[48]

Una vez abandonada Cantavieja (mayo 11), Morella se rinde y es tomada por el ejército de Espartero a los carlistas el 30 de mayo de 1840. Por esta acción, el general Espartero será titulado “Conde de Morella”. En teoría se da por liquidada la guerra, y más teniendo en cuenta que Cabrera estaba gravemente enfermo. Pero tampoco, y esto hay que resaltarlo especialmente, pues la guerra continuó en nuestra zona algo más, yo diría que hasta la toma del castillo del Collado de Alpuente (o castillo del Poyo), el 6 de agosto de 1840, a cargo de las fuerzas general Azpiroz (al igual que lo fue Alpuente el 2 de mayo anterior).
Mientras tanto, y a primeros de junio, todavía estaban en poder carlista, además de El Collado, Castielfabib, Cañete y Beteta. 

… A esto siguió la toma de Morella [1840 mayo 30] por los cristinos, tras siete días de asedio, que dejó en manos de Espartero [Joaquín Baldomero Fernández-Espartero Alvarez de Toro] más de 2.000 prisioneros. Tras este desastre el caudillo carlista [Ramón Cabrera y Griñó] dio la guerra por perdida y decidió pasar el Ebro con su ejército, lo que hizo en la noche del 1 al 2 de junio. Al conocer esta noticia, las fuerzas absolutistas que operaban por el Alto Turia y la Serranía de Cuenca emprendieron la retirada hacia Francia, mientras de iban abandonando las últimas fortificaciones rebeldes. La última que cayó fue la de Collado de Alpuente (Valencia), que fue ocupada por las tropas de la reina el 6 de agosto de 1840.[49]

Morella. Castillo (laalcazaba.org)

Tras la toma de Morella el 30 de mayo de 1840, facciones del Maestrazgo se van recorriendo hacia esta zona, hacia los puntos que todavía se hallaban en poder de los carlistas, y defendidos por las fortificaciones de El Collado, Castielfabib, Cañete y Beteta, merodeando también la Sierra de Albarracín y cercanías de Teruel capital.

ENCUENTRO VENTAJOSO PARA NUESTRAS ARMAS EN LA PROVINCIA DE CUENCA
REQUENA 4 DE JUNIO.- (De nuestro corresponsal)
El día [junio] el Sr. general Concha sorprendió los facciosos de Mira: sobre 80 prisioneros, 30 muertos, 20 caballos y 9 mulas, sin lo infinito que luciría al soldado ha sido el resultado: ¡ojalá hubieran estado los escuadrones que tanto nos han talado el país, pues también hubieran caído!...
…Este país ya rebosaba de alegría; pero ahora, que a la vez se oyen las salvas, las campanas y los vivas a las más caras personas y objetos de los buenos por la rendición de Morella, el júbilo y contento rebosa en todos los semblantes que abriga Requena.
Y por si faltase alguna cosa para perder el juicio por esta noche, se asegura que mañana entra en ésta la división del Sr. general Azpiroz, para que al saberlo desaparezcan los pocos facciosos que quedan por la sierra, y le abra sus puertas Cañete, el Collado y Castiel.[50]

Manuel Gutiérrez de la Concha (rosaverde.com)

CRONICA ESPAÑOLA – ARAGON (De nuestro corresponsal)
TERUEL 5 de junio.-
Anoche tuvimos en esta ciudad música, cohetes y regocijos por la fausta noticia de la toma de Morella [mayo 30]. Pero a las diez y media se oyeron tiros contra la batería de Ambiles [Ambeles] y las gentes dejaron la música por ir a ver lo que significaban los tiros. Es doloroso que tengamos encima a las facciones. Así es que en la mañana del día 3 se presentaron los facciosos a tiro de bala de esta plaza [Teruel], se llevaron el ganado de la masada del alcalde primero constitucional y comandante de la milicia: mataron en Villastar a un soldado de la partida franca de Colorado, y cometieron mil horrores lanceando a los paisanos, matando uno e hiriendo gravemente a otro en el cuello de un lanzazo, porque no les dio el dinero que le pedían. Dijeron en Villastar que no prendían fuego al pueblo porque ya estaban viendo salir de Teruel a la guarnición. Con efecto esta salió y los siguió hasta Villel. La milicia nacional se puso sobre las armas, relevó las guardias a la tropa y no hubo más novedad.
Nos estamos temiendo una incursión facciosa por el río de Cella; aunque ya hay tres escuadrones nuestros de caballería que le protegen. Esperamos vengan tropas a limpiar la sierra de Albarracín y de Castiel, puesto que tomado Begís y Morella, ya no hay facciosos por la parte de acá, y todos se han pasado al abrigo de Collado, Cañete, Castiel y Beteta.
TERUEL 8 de junio.-
Las facciones del Maestrazgo, en vez de haberse marchado a Cataluña se han pasado con Cabrera hacia Cañete; por consiguiente todas las fuerzas facciosas están sobre dicho punto [Cañete], Castiel y Beteta. Los pueblos de la serranía de Cuenca y de Albarracín y los del señorío de Molina padecen ahora todo el peso de la guerra; pero se espera a la 4ª división del ejército del Norte y con este auxilio una pronta pacificación.
Dos batallones del cabecilla la Coba [Vicente Barreda y Boix (a) "La Cova"] cuando se retiraban del Maestrazgo hacia Cañete, pasaron por Rubielos, en donde han dominado constantemente desde el principio de la guerra; pero no pudieron entrar porque los paisanos a pesar de no tener fusiles ni estar fortificados, se armaron para resistirles.
No ocurre ninguna otra novedad por este país.[51]

… El 9 de junio de 1.840, Forcadell [Domingo Forcadell y Michavila], al frente de unos 2.000 infantes y otros dos mil de Caballería, se presentaba de nuevo en Cañete, provocando que el grueso del ejército liberal se traslade a la zona y a la provincia de Cuenca para tratar de frenar el avance de las fuerzas carlistas; entre dichas fuerzas figuraban la de los generales Concha [Manuel Gutiérrez de la Concha], Espartero [Baldomero Espartero Fernández] y O'Donnell [Leopoldo O'Donnell y Jorís] .[52]

Domingo Forcadell y Michavilla (circulocarlista.com)

General Baldomero Espartero

General O´Donnell (artehistoria.com)

El 10 de junio de 1840 tienen una junta en las inmediaciones de Castielfabib, el cabecilla Manuel Salvador Palacios, el gobernador de Cañete (Heliodoro Gil, o "Morret"), y otros jefes carlistas. En esta entrevista se decide que ya no se resistiese en los fuertes de Castielfabib y Cañete.
Al día siguiente, junio 11, el grueso de las tropas que existía en el Rincón de Ademuz y Serranía de Cuenca, parten hacia la Sierra de Albarracín y Alto Tajo, llevándose todo lo posible de lo que en estos pueblos tenían.
Efectivamente, el día 16 es abandonado el castillo de Castielfabib, y el 17, el de Cañete, cuyas guarniciones toman el mismo camino. El de Beteta sería tomado el 21.

NOTICIAS DE LAS PROVINCIAS DE CUENCA Y GUADALAJARA (De “La Gaceta”)
El capitán general de Castilla la Nueva con fecha 12 del actual [1840 junio], refiriéndose a parte del comandante general de Cuenca del 11 del mismo, dice que el 10 a mediodía se presentaron fugados del fuerte enemigo de Cañete el primer comandante y capitanes del tercer batallón del Cid don Francisco Gasset, don Antonio Chocano y don Francisco Javier Estévez, con un sargento primero y dos soldados del mismo cuerpo: pocas horas antes lo realizaron dos de esta misma clase de la primera procedencia, y a las siete de la tarde hizo igual presentación el comandante de infantería, administrador de rentas de Cañete, don Anselmo Labastida.
Todos convienen en la completa desorganización y disgusto en que se encuentra aquella guarnición desde la rendición de Morella [mayo 30], que consta de siete compañías del expresado batallón del Cid y dos del segundo de Castilla, que componen un total de 600 hombres; pero sólo 350 están armados: dos morteretes, dos cañones de a 4, víveres en abundancia y bastantes municiones, son los medios de defensa con que cuentan: estos mismos oficiales conceptúan que la fuga del comandante Gasset ha de haber influido tanto en su batallón que no será extraño que en todo el día de ayer hayan desertado más de 100 hombres y algunos oficiales que están en hacerlo, y sólo puede haberlo frustrado la vigilancia y rapidez del gobernador: esto según parte que recibió dicho comandante general del gobernador del castillo de Buen Suceso [en Cañada del Hoyo, Cuenca], pasó [el gobernador de Cañete, Heliodoro Gil] el 9 a conferenciar con el cabecilla Palacios [Manuel Salvador y Palacios] que se halla en Ademuz [dicho encuentro tuvo lugar el 10 de junio] con los batallones cuarto, sexto y séptimo de Valencia, desarmado este último y dos escuadrones, sobre si se había de defender o abandonar el fuerte.
Estos cuatro oficiales que han reconocido el gobierno de S.M. la Reina, desean con la tropa que se han presentado optar a servir a nuestras filas, o que se les destine por el propio gobierno a donde tenga por conveniente.[53]

… El 11 de junio de ese año, el cabecilla Lacoba [La Cova], al frente de dos o tres batallones pequeños procedentes de las fuerzas de Forcadell, se replegaba al Rincón de Ademuz, provincia de Valencia. Al mismo tiempo, unos veintiún presos carlistas se fugaban de la cárcel de la Inquisición de Chulilla, zona de Requena, formando sus integrantes una partida mandada por Juan Juárez, clérigo de Cuenca, que recorría la zona de Mira.[54]

En junio [1840] Cabrera se retiró a Cataluña, pero Barreda ["La Cova", Vicente Barreda y Boix] no pudo unirse a él, por lo que decidió ir al encuentro de Palacios, que mandaba la división del Turia. Tras ordenar al gobernador de Castillo de Villamalefa que abandonara e incen­diara la fortaleza, marchó hacia el Oeste con el 4º y el 6º batallón de Valencia, además de los jinetes de dicha región. Así, consiguió llegar al Rincón de Ade­muz [junio 11], pero su fuerza acabó dispersándose y nuestro personaje [La Cova] tuvo que emigrar a Francia [hay fuentes que desmienten esto y afirman que “La Cova” no pasó al exilio de Francia, sino que permaneció oculto en el Maestrazgo durante 3 años... ¿¿¿???.].[55]

CUENCA 12 de junio [1840].-
…Si la decisión del general Concha hubiese permanecido por estas inmediaciones al recibir en Cañete la noticia de la toma de Morella [mayo 30]; sin duda se le hubiera entregado la guarnición facciosa; tanta fue la impresión que causó tan feliz acontecimiento. Sin embargo sigue disgustada y en disolución la tropa rebelde compuesta de siete compañías del batallón 3º del Cid y dos del 2º de Castilla; en total 600 hombres, de los cuales hay 350 armados que sólo están comprimidos por el tesón y vigilancia del gobernador don Heliodoro Gil ["Morret", gobernador de Cañete], quien regresó a la plaza después de conferenciar en Ademuz con Palacios y otros jefes que se hallan allí [junio 10] con los batallones 4º, 6º y 7º de Valencia (el último sin armas) y dos escuadrones.[56]

TERUEL 14 de junio [1840].- (De nuestro corresponsal)
Acaba de llegar a esta plaza el Excmo. Sr. General O'Donnell con sólo su escolta, y antes de ayer lo hizo el Sr. Marqués de las Amarillas [Francisco Javier Girón y Ezpeleta, II Duque de Ahumada (fundador de la Guardia Civil)] con dos batallones, un escuadrón y una batería de obuses de lomo, el cual marchará con todas sus fuerzas a las dos de esta tarde, según se asegura, a la Sierra de Albarracín, o acaso llegará a dar vista al fuerte de Castiel [Castielfabib], que todavía ocupan los enemigos; y aunque se ha dado orden a los pueblos para que recompongan la carretera en disposición de conducir la artillería, se supone no será ésta necesaria para la rendición del indicado fuerte; pues que sólo lo guarnecen unos 100 hombres, y éstos tienen la orden del cabecilla Palacios para abandonarlo así que se aproximen nuestras tropas, para cuyo efecto han repartido a los vecinos con calidad de reintegro las existencias que tenían en los almacenes de harina y tocino, vendiendo a precios muy ínfimos el aceite.
Se dice como cosa positiva que los jefes de las fuerzas enemigas reunidas a las inmediaciones de Castiel [Castielfabib] celebraron en este fuerte una junta el 10 del actual [1840 junio], y en ella acordaron no resistirse en los fuertes de Castiel ni Cañete, dejando en ambos puntos una cortísima guarnición hasta que llegase una columna nuestra, y que todas las partidas se reuniesen para marchar por los pinares de Soria a las provincias Vascongadas, para lo que contaban con el apoyo de Balmaseda [Juan Manuel Martín de Balmaseda]. En prueba de ser cierto el acuerdo de la citada junta, marcharon efectivamente por la Sierra de Albarracín el 11 todas las fuerzas de infantería y caballería en número de 2.000 infantes y sobre 800 caballos, llevándose todos sus equipajes y ganados que tenían en los pueblos del río Ademuz [Turia o Guadalaviar]; y todo esto también lo confirma los muchos presentados en esta plaza en los días de ayer y hoy, entre ellos algunos oficiales y capellanes.[57]

Francisco Javier Girón y Ezpeleta. V Marqués de las Amarillas y II Duque de Ahumada 

MOLINA DE ARAGON 16 de junio [1840].- (De nuestro corresponsal)
Después de arrojar a Cabrera al otro lado del Ebro, y dar disposiciones en Morella, el general en jefe del ejército del Centro [O'Donnell] para la ocupación del país conquistado, a forzado sus marchas para hostilizar las facciones que huyendo del Maestrazgo y sierra de Espadán se habían refugiado en las de Cuenca; y hoy ha entrado en esta ciudad con 2.000 infantes, 500 caballos y una batería de montaña, mientras el general Azpiroz con gran parte de su división había avanzado desde Ademuz hacia Tragacete, interponiéndose entre los fuertes de Beteta y Cañete.[58]

PARTES RECIBIDOS EN LA SECRETARIA DE ESTADO Y DEL DESPACHO DE LA GUERRA.
Ejército de operaciones del Centro.= 1ª división.= Excelentísimo Sr.: Perseguida ayer [junio 16] por los tiradores de caballería de esta división una pequeña partida facciosa hasta las inmediaciones de Castelfavit [Castielfabib], su guarnición se alarmó en términos que incendió y abandonó el fuerte durante la noche, el que ha sido ocupado por mis tropas después de apagado el fuego por los paisanos y zapadores.
Este incidente que tantas ventajas produce al país, ha contribuido también a que se aumente la deserción en las filas enemigas, de las que se me han presentado hoy 16 de infantería y un ordenanza del cabecilla Palacios. Sus declaraciones, así como las noticias que he adquirido, convienen en que la facción se ha dirigido a marchas forzadas hacia los pinares de Soria, sin que por esta parte ni por las riberas del Cabriel y Júcar exista facción alguna. Dios guarde a V.E. muchos años. Salvacañete 17 de Junio de 1840.= Excmo. Sr. Javier de Azpiroz.= Excmo. Sr. Secretario de Estado y del Despacho de la Guerra.
El mismo general con igual fecha dice lo siguiente:
Excmo. Sr.: A las siete de la mañana [junio 17] ha sido ocupado por estas tropas el fuerte de Cañete, abandonado por los enemigos al asiento de su aproximación. Veinte prisioneros hechos en la marcha, 52 en el hospital, cuatro piezas de artillería, varias armas y municiones, de 3 a 400 fanegas de grano, 100 de carbón, una gran porción de arroz, habichuelas, carne salada y aguardiente, la fábrica de pólvora con repuestos de hierro, maderas y cantidad de salitre, azufre etc..., todo ha quedado en nuestro poder, y de ello se están formando los inventarios convenientes.
La guarnición [de Cañete], unida a la de Castiel en número de 600 hombres y algunos caballos, es perseguida activamente por mi vanguardia a las órdenes del comandante D. Francisco Perurena en la dirección de Beteta, y me prometo que se conseguirá al menos su disolución, pues es grandísimo ya el número de los que se me han presentado hoy.
La ocupación de Castiel y de este punto [Cañete] libra enteramente de enemigos la provincia de Cuenca. Dios guarde a V.E. muchos años. Cañete 17 de Junio de 1840.= Excmo. Sr .= Javier de Azpiroz.= Excmo. Sr. Secretario de Estado y del Depacho de la Guerra.[59]

Castielfabib. Restos del Castillo (deviajeporvalencia.net)
Castillo de Cañete (escapadarural.com)

CORRESPONDENCIA DEL EJÉRCITO DEL CENTRO
MOLINA DE ARAGON 19 de junio [1840].- (De nuestro corresponsal)
La marcha del general Azpiroz sobre la provincia de Cuenca y la del general en jefe a este punto, han producido los mejores efectos. Al llegar aquel [Azpiroz] a Ademuz el 16, hizo perseguir a una partida facciosa que se retiró hacia Castielfavit [Castielfabib], y la guarnición de este punto fuerte se intimidó tanto por este movimiento, que huyó, dejando mil arrobas de harina, seiscientas fanegas de trigo y otros efectos. El general Azpiroz hizo ocupar el fuerte y siguió el 17 a Salvacañete. Anoche se supo que la guarnición de Cañete había abandonado la plaza y llegado a las cinco de la tarde a Alcoroches con una excesiva fatiga.[60]

NOTICIAS DE AYER.
Por fin se ha verificado el abandono decidido del fuerte de Cañete [junio 17]. El general Azpiroz se ha posesionado de él con sus tropas, y las vecinas provincias quedan libres de este centro de tanta depredación y violencia. Queda todavía Beteta vuelto a ocupar por los facciosos. Las dificultades se han reducido a la mitad, ¿y no podremos aún hacer un esfuerzo para vencerlas? ¿Y no podremos quejarnos del gobierno por la tardanza?[61]

NOTICIAS DE LA PROVINCIA DE CUENCA (De nuestro corresponsal)
CUENCA 19 de junio [1840].-
Por el extraordinario que salió ayer de ésta, deben vds. saber hoy mismo que Cañete ha sido evacuado por la facción, y ocupado por tropas de la división de Azpiroz en la madrugada del 17 del corriente.
Esta importante noticia que no supimos de un modo positivo y oficial hasta las dos de la madrugada de ayer, no obstante tenerla desde el día anterior, aunque no con un carácter completo de evidencia, nos ha llenado de la más completa alegría que ha sido tanto mayor, cuanto que con poca diferencia de tiempo se ha sabido la evacuación de Castiel [junio 16] y ventajosa acción del general Concha [Manuel Gutiérrez de la Concha e Irigoyen] en las inmediaciones de Sigüenza y a que puede agregarse el convencimiento que generalmente se tiene de que el Collado y Beteta deben ser evacuados también y muy en breve.
La brigada Páramo compuesta del batallón de Ceuta, y unos 300 caballos hizo movimiento sobre Cañete a donde parece llegó con poca diferencia de tiempo, siendo lo particular, que según se dice el primero que entró en Cañete fue el sargento de movilizados Manuel Perea [Manuel Perea estaba al mando de los “movilizados de Salvacañete”] quien hizo ondear su manta en aquel castillo.
En dicho punto se ha hallado un inmenso depósito de víveres; y la facción sólo ha destruido la torreta exterior o sea reducto de san Cristóbal.
El general Azpiroz con su valiente división emprendió en el mismo día 17 su marcha, que según una carta que he visto debió ser a sitiar al Collado, aunque yo me inclino a creer debió ser sobre Beteta y en persecución al propio tiempo de la fugitiva facción de Cañete y Castiel [como así fue en realidad]: pero de cualquier modo que esto sea no dudo que muy en breve estarán en nuestro poder Beteta y el Collado.
En Cañete deben quedar dos compañías de Ceuta de guarnición: y para dicho punto salieron ayer el brigadier de artillería y algunos oficiales de este cuerpo y del de ingenieros para formar el croquis de dicho punto según se dice…
… El estado de ésta [la facción] es el de una completa disolución y ya hace tres días que no paran de entrar pasados, que se presentan en crecido número.
Aquí llegaba cuando se recibe la noticia de que la vanguardia de Azpiroz ha dado alcance a la facción en Guadalaviar, matando cuarenta facciosos y haciéndoles cuarenta y cuatro prisioneros. Por manera, que esto va perfectamente y esta provincia quedará libre de facciosos muy en breve…[62]

DEL CONGRESO
El Sr. Presidente ruega al orador suspenda un momento su discurso. Se leen por el señor secretario dos partes del general Azpiroz, fecha 17 de junio, dando cuenta de haber sido ocupados por nuestras tropas Cañete [junio 17] y Castel [Castielfabib] [junio 16], que fueron abandonados por los facciosos al saber que iban a ser atacados. El Congreso oye esta noticia con satisfacción.[63]

NOTICIAS DE ESPAÑA
TERUEL 21 junio [1840].-
Las guarniciones facciosas de Cañete y Castiel-Fabit [Castielfabib] fueron alcanzadas y derrotadas completamente en el pueblo de Guadalaviar (sierra de Albarracín) [junio 18] por 300 hombres de la primera división del ejército del Centro, reunidos con muchísimos ciudadanos del mismo pueblo y los inmediatos, varios de ellos desarmados, pero que han sacado su buen escote, batiéndose con extraordinario valor a pedradas. El resultado de esta acción ha sido quedar muchos muertos en el campo, y una porción de prisioneros en nuestro poder, de los cuales entraron ayer 25 en esta plaza. De los restos, que andan errantes por los montes, van dando cuenta cómo pueden los leales y decididos serranos…
…También se ha presentado un titulado vicario general, que residía en Castiel, y ha causado inmensos perjuicios al país, habiendo tenido la desfachatez de pedir pase para Murcia, de cuya catedral era canónigo cuando marchó a la facción.
Increíble parece el modo espantoso con que se disuelven los restos de la facción. Ayer se presentaron en esta ciudad [Teruel] en solicitud del correspondiente pase para sus respectivos pueblos como unos 200 facciosos, entre ellos un titulado coronel, un teniente coronel y 59 oficiales…[64]

Guadalaviar (escapadarural.com)

[1840 junio, mediados] La toma de Cañete, el 17, fue seguida el 18 por la sorpresa que hicieron en Guadalaviar (Teruel), donde un núcleo importante de fuerzas carlistas procedentes de Cañete y que se dirigían a Beteta para unirse a aquella guarnición, fue copada por la vanguardia de Azpiroz, cuando los carlistas estaban oyendo misa por ser el día del Corpus.
Azpiroz, siguió para reducir el fuerte de Beteta, último que quedaba en Castilla la Nueva, levantando la bandera de Carlos V. Llegó el 20 ante el fuerte, entrando en la población, donde se libró vivo combate, en el que murió el jefe de las fuerzas carlistas, coronel Sánchez. Según los cristinos, al apoderarse de la población, fueron hostilizados fuertemente por los carlistas con vivo fuego de fusilería y cañón que hicieron los sitiados. Sabemos, sin embargo, por el testimonio de Von Goeben [August Karl von Goeben], de que no había artillería alguna en Beteta. Los cristinos mandaron al comandante Carriola para intimar la rendición, pero fue rechazado por los defensores, recibiéndole a tiros. Mas, estrechado el asedio, y habiendo roto el fuego la artillería cristina, se hizo imposible mantener la defensa, y el 21 de Junio, la bandera carlista era arriada, al entregarse prisionera de guerra la guarnición con el coronel Rodríguez, que, junto con las partidas allí refugiadas, alcanzaba a unos 150 hombres y 7 oficiales.[65]

CORRESPONDENCIA DEL EJERCITO DEL CENTRO. (POR EXTRAORDINARIO.)
MOLINA DE ARAGÓN 21 de junio [1840].- (De nuestro corresponsal) Batidas en Guadalaviar las guarniciones facciosas de Castielfabit [Castielfabib] y Cañete se dispersaron en grupos. El gobernador con 20 o 30 oficiales se dirige hacia el Ebro, y es probable no pueda pasarlo, pues tiene que atravesar un país todo armado, cuyos habitantes concluirán con aquella partida…
…La derrota, el desengaño, el poco apoyo de los pueblos y el temor al bando ha hecho presentarse estos días muchos rebeldes. Más de 200 lo han hecho al general Azpiroz, y más de 100 aquí entre ellos 16 jefes y oficiales. En Cuenca y Teruel lo han debido hacer también.
El general Azpiroz llegó ayer a Beteta y fue recibido a tiros por los miserables encerrados en el fuerte. El pueblo lo ocupó sin pérdida ninguna. Una intimación a aquellos seducidos amenazándoles con ser pasados a cuchillo si no abren las puertas de la fortaleza, es regular que produzca efecto, si no los rendirá el cañón, y es probable sufran un escarmiento.
P.D. Acaba de saberse que se ha rendido [junio 21] la guarnición de Beteta compuesta de cien hombres.[66]

Beteta. Castillo de Rochafrida (castillosdelolvido.com)

Una vez rendidos los fuertes carlistas de Castielfabib, Cañete y Beteta, sólo queda resistiendo el fuerte de "El Collado" de Alpuente (o "Castillo del Poyo").

NOTICIAS DE LA PROVINCIA DE GUADALAJARA Y CUENCA
CUENCA 23 de junio [1840].- (De nuestro corresponsal)
…El fuerte del Collado se halla bloqueado por dos batallones y el paisanaje según se asegura; y es imposible que dejen de entregarse muy en breve.
El general Azpiroz se dice se ha dirigido al Collado después de la rendición de Beteta [junio 21].[67]

NOTICIAS DE ESPAÑA
REQUENA 25 de junio [1840].- El Pimentero, Crisanto y Potaje con unos 50 hombres, los 18 de caballería, siguen cobrando portazgos y causando muchos males. Se dice que basta el Pimentero hace proposiciones para presentarse, como si fuese un hombre de importancia.
CUENCA 26 de junio [1840].- La partida de Potaje ha quedado reducida a sólo nueve individuos, y hoy se asegura que todos ellos, incluso este cabecilla, han sido hechos prisioneros en Iniesta por el sargento Perea y movilizados de Moya. La del Pimentero, que cuenta con unos 30 hombres, se halla por la parte de Talayuelas: y finalmente, la de Garcerán, que sólo tiene 11, divaga por las inmediaciones de Moya.
TERUEL 28 de junio [1840].- ...Perseguidos activamente por los vecinos de Noguera el ex-gobernador de Castielfavit [Castielfabib], un ex-capitán, un capellán y tres asistentes, viéronse precisados a acogerse a indulto en el pueblo de Bronchales, y ayer paseaban orgullosos las calles de esta ciudad.
Los vecinos de Noguera han hecho presente que no debían considerarse comprendidos en dicha gracia, porque si bien es cierto que se habían presentado a la justicia de Bronchales, también lo es que lo habían verificado cuando no les quedada otro medio para evitar su prisión, agregándose la circunstancia de que pocas horas antes les habían hecho fuego los citados rebeldes. Han reclamado igualmente los ciudadanos de Noguera tres caballos que aquellos llevaban; uno y otro infructuosamente...[68]

P.D. Los restos de la facción de Potaje han sido batidos según parte que me dicen acaba de llegar; y parece se les han hecho unos 20 prisioneros que se mandan fusilar.[69]

El 6 de julio de 1840, Ramón Cabrera junto a sus soldados, cruza la frontera francesa a su exilio. Tampoco así se da por finalizada la guerra en este sector, como vemos por las noticias que siguen, y concretamente hasta la toma del fuerte del Collado de Alpuente (o castillo del Poyo), que lo será el 6 de agosto.

Cabrera se despide de su ejército al entrar en Francia (zumalacarregimuseoa.eus)

CRONICA ESPAÑOLA - NOTICIAS DE CATALUÑA
PRADES (Francia), 7 de julio [1840].-
Cabrera ha entrado en territorio francés no con 6.000 hombres, como se dijo, sino con 10 o 12.000, y aún se esperan muchos más.
Con la infantería han llegado unos 400 caballos y muchas piezas de montaña. Todos los aprestos han sido entregados a la autoridad militar de Puigcerdá.
Las tropas refugiadas a Francia pertenecen a las divisiones aragonesas y valencianas: en cuanto a los catalanes no consienten, en someterse, y se han negado formalmente a obedecer las órdenes de Cabrera sobre este particular.
Hoy ha llegado a ésta Cabrera a las once de la mañana escoltado por el subprefecto y algunos gendarmes, y a las seis de la tarde salió para París en silla de posta con un ayudante, un criado y un brigadier de gendarmería... (Emancipation)[70]

El 6 de julio [1840] condujo Cabrera [Ramón Cabrera y Griñó] su ejército de 8.000 hombres –de los que 3.000 no eran combatientes–  a Francia, donde los gendarmes lo aprisionaron en las cercanías de París.
Entre los relatos de la parte carlista podemos destacar, por anecdótico, los comentarios que Von Goeben [August Karl von Goeben] hizo a su amigo Brusco [Manuel Brusco], respecto al carácter de los habitantes de estos lugares: La población de toda esta parte de Valencia era decididamente carlista, así como la masa del pueblo de muchas regiones que siempre me fui encontrando, con excepción de los andaluces que, quizás no son nada….”[71]

August Karl von Goeben (Kunst-Verlag, Berlin)

ARAGON
TERUEL 12 de julio [1840].-
Sigue este país completamente pacificado. Los caminos y carreteras vense como antes frecuentados de arrieros y transeúntes; y los pueblos han tomado ya la iniciativa contra los forajidos que se cobijan dentro las breñas. Estos no pasan de una veintena, que apoyados en el fuerte castillo del Collado de Alpuente (único punto donde hay facciosos) hacen algunas correrías a los pueblos inmediatos para comer y robar. Pero ya han sido también escarmentados; pues el cabecilla llamado el Peinado [Joaquín N. (a) "el Peinado"] está gravemente herido, y ha tenido que refugiarse en el mismo castillo. Otro forajido de la misma cuadrilla y de los principales, natural de Arcos [Arcos de las Salinas], ha sido pasado por las armas por nuestras tropas; otros muertos en el campo; y en una palabra, dicho miserable pelotón se halla casi del todo aniquilado.
Los facciosos que guarnecen al castillo del Collado, a pesar del rigor con que los vigilan, se fugan y se presentan al indulto, siempre que les vale la vuelta. La guerra aquí concluyó. (De nuestro corresponsal)[72]

CRONICA ESPAÑOLA
CASTILLA LA NUEVA
CUENCA 17 de julio [1840].- Como por encanto hemos pasado a un estado de quietud y sosiego que nadie pudiera prometerse hace un mes. Pocos forajidos quedan ya en esta provincia, porque o perecen a manos de las partidas que les persiguen sin descanso, o se presentan a indulto. En Requena lo han verificado 2 el día 8 y otro en Belmonte el 13; y cuando se les quite, que ya debiera estarlo, la no lejana madriguera que tienen en el Collado, los pueblos y caminos quedarán más seguros de malhechores que lo estaban en 1832. (De nuestro corresponsal.)[73]

El 18 de julio de 1840, tras la ruptura entre los dos partidos de "carácter liberal" que venían ejerciendo los últimos gobiernos de la Regencia de María Cristina, (moderado y progresista), y entre otras cosas, por la promulgación de la "Ley de Ayuntamientos", dimite el Presidente Pérez de Castro. A partir de aquí se empiezan a suceder efímeros gobiernos hasta la "Regencia de Espartero", ya en septiembre de este año.

GUERRA CIVIL – VALENCIA (De nuestro corresponsal)
VALENCIA 21 de julio [1840].-
Desde el 18 a la noche tenemos aquí al general en jefe del ejército del Centro [general O'Donnell] con todo su estado mayor, que después de pacificar totalmente todos los distritos de su mando ha venido a esta capital, donde su presencia como capitán general puede ser útil después de una larga ausencia. Hay sin embargo una excepción en el Collado de Alpuente que, como un lunar en toda España, ostenta aún la bandera del carlismo. Cien miserables se abrigan en aquella áspera peña, difícil de atacar, pero fácil de bloquear, y esto es lo que está haciendo actualmente el brigadier Beccar con esperanzas de reducir en breve a aquellos forajidos.[74]

20 de julio de 1840, comienza el Gobierno de Valdeterrazo (Antonio González González, marqués de Valdeterrazo). De tendencia progresista. Termina este Gobieno el  12 de agosto.

… A mediados de julio de 1840, una nueva partida, mandada por “Peinado” recorre el Marquesado de Moya. Pero el 12 de agosto de ese mismo año moría fusilado, como consecuencia del desmantelamiento del fuerte del Collado.
… El 21 de julio de 1840, la mayor parte del Estado Mayor carlista optaba por refugiarse en Francia; así en Lyon se daba la noticia de que varios coroneles, un brigadier y el mariscal de campo Juan Vicente Rugero, más conocido por el nombre de “Palillos”, ex-comandante general de la provincia de la Mancha, iban destinados al depósito de Bourges. Por su parte, Cabrera era encerrado en la ciudadela de Ham, al norte de Francia.[75]

El 6 de agosto de 1840 es tomado el Fuerte del Collado de Alpuente (o Castillo del Poyo), por las fuerzas de D. Francisco Javier Azpiroz y Jalón, que ese mismo año fue nombrado Ministro de la Guerra. Posteriormente Azpiroz obtendría del título de Conde de Alpuente (que le otorgaría la reina Isabel II en 1848). También fue diputado y senador de España.

Castillo del Poyo o Fuerte del Collado de Alpuente (citiestips.com)

Fco. Javier de Azpiroz, conde de Alpuente (senado.es)

…El último en caer fue el fuerte de Collado de Alpuente, evacuado el 6 de agosto de 1840, cuando hacía ya un mes que Cabrera había marchado al exilio en Francia.[76]

GUERRA CIVIL - VALENCIA (De nuestro corresponsal)
VIVER 8 de agosto [1840].- Ya ha terminado hoy en esta comarca la guerra civil por presentación de los cabecillas del país que lo han verificado en esta mañana procedentes del Collado, último asilo de los rebeldes en España: el 6 le ocuparon nuestras tropas; pero sucedió como en Bejís, la noche anterior se fugaron bastantes; de los que la tropa ha dado alcance a muchos, y habiéndose salvado de su persecución el Peinado con 30 o 40 hombres, y Garafulla con 12, una batida dada con ardor por los nacionales de Encomienda de Bejís y otros pueblos en la noche del 7 obligaron a estos cabecillas a presentarse a nuestras autoridades y rendir las armas. El Garafulla con los suyos lo ha verificado en las Alcotas (Aldea de Manzanera) a su teniente alcalde en la noche de su persecución, y esta mañana se han conducido a la matriz; y el Peinado con los suyos lo ha verificado al mismo tiempo en Arcos [Arcos de las Salinas], con lo que ha quedado este país en completa tranquilidad y sin recelo el más mínimo de poder transitar los caminos y visitar las propiedades y hacer cacerías.
GUERRA CIVIL – CASTILLA LA NUEVA (De nuestro corresponsal)
CUENCA 14 de agosto [1840].- La prisión ejecutada por los nacionales de Talayuelas, de que hablaba a Vds. en mi anterior comunicación, tuvo efecto en Aliaguilla; y en vez de Tallada fue el famoso don Marcos Palillos [¿quizás familiar de los hermanos Rugero, de Almagro, facción conocida como “Los Palillos”? (Lo ignoro)], que se asegura ha sido conducido a Chelva en donde debería haber sido fusilado.
Todos los facciosos fugados del fuerte del Collado se han presentado o se han hecho prisioneros, de modo que no creo exista ninguno que haya podido escaparse de la activa persecución que se les ha hecho.[77]

CRONICA INTERIOR
VALENCIA 10 de agosto [1840].-
El Collado de Alpuente fue abandonado por los que le defendían [agosto 6], que lograron la evasión salvando por de pronto sus vidas. La mayor parte de aquellos han caído en poder de nuestros soldados, y según la orden dada por el Excmo. Sr. general en jefe al brigadier Bécar [Juan Beccar], los 169 que han sido aprehendidos deben ser pasados por las armas.
Rigurosa, fuerte es la medida, pero necesaria, y saludables serán sus efectos, porque de este modo no queda ineficaz la ley. Los que se abrigaban en aquel punto no podían ya ni debían ser considerados sino como bandidos.[78]

Gobierno de Ferraz (Valentín Ferraz y Barrau). Perteneciente al partido Progresista, ejerció el gobierno de España desde el 12 de agosto de 1840 hasta el 28 de ese mismo mes.

GUERRA CIVIL – VALENCIA
(De “La Tribuna”)
TITAGUAS 12 de agosto [1840].- A las tres de la madrugada de este día se ha reunido toda la milicia nacional de este pueblo para marchar luego al sitio en donde debían ser fusilados todos los oficiales aprehendidos de la guarnición del Collado, que lo han sido 27 oficiales y una mujer que era espía de Cabrera, la cual ha ocasionado males de muchísima consideración.
El feroz Peinado, otro de los que han sido pasados por las armas ha hecho ostentación de fiereza en el momento mismo de disponerse a morir. Se ha presentado como el hombre más bárbaro e inmoral: su muerte ha sido una lección de escándalo. Intimado por un sacerdote para que se dispusiese para morir como cristiano, se negó a confesarse, contestando de la manera más estúpida y grosera diciendo, que “la confesión era una cosa que habían inventado los frailes”, y que por consiguiente no creía en cuentos y no quería hacerlo.
…Para mañana hay 60 de la clase de tropa, entre ellos el hermano de Peinado. Según se ha dicho, se libran los quintos que estaban menos de un año en la facción.[79]

A continuación aporto dos artículos de periódicos de 21 y 26 de agosto de 1840 respectivamente, en los que se relaciona a los militares defensores de El Collado, y que fueron fusilados tras su rendición. Sólo transcribo a las personas del Rincón de Ademuz y pueblos vecinos, por lo que afecta a este trabajo.
Esto demuestra, que las facciones procedentes del Maestrazgo, Valencia, etc., se iban nutriendo de paisanos de los pueblos por donde pasaban, que se adherían a esa causa, por motivos ideológicos, económicos... (pero eso ya es otro tema).

(Del “Diario Mercantil de Valencia”)
Relación de los facciosos que han sido fusilados en la plaza de Chelva en los días 12 y 14 del actual [1840 agosto] procedentes del Collado, con expresión de sus clases y pueblos de su naturaleza:
Soldados: Fulgencio Alvaro, de Ademuz… Pedro Monleón, de Vallanca… Santiago la Calle, de la Puebla de San Miguel… Antonio Pérez, de Villel… Marcos Monleón, de Villel
Valencia 16 de agosto de 1840.- El jefe de E.M. del distrito, Miguel Cormano.[80]

NOTICIAS DE ESPAÑA
VALENCIA 21 de agosto [1840].- Relación clasificada de los individuos pertenecientes a la facción y procedentes de la guarnición del Collado, que por obstinación y pertinencia en desoír intimaciones que se les tenían hechas, han sido fusilados [entre 12 y 14 de agosto] en los puntos que se expresan, y en virtud de las órdenes del Excmo. señor general en jefe:
Plana mayor.-…Maestro carpintero Joaquín Soriano, de Camarena, provincia de Teruel,… fusilados en Titaguas.
Partida volante.-…Soldados:… José Garzón, de El Cuervo, provincia de Teruel,… fusilados en Arcos de las Salinas.
Compañía fija.-…Cabos y soldados:… Joaquín Martínez, de Chelva, provincia de Valencia,… fusilados en Alpuente.
Tercera compañía del primer batallón del Turia.-…Sargentos segundos: Cristóbal Llopis de Chelva, provincia de Valencia. Justo Madrid, de Chelva, provincia de Valencia. Juan Sáez, de Landete, provincia de Cuenca,… fusilados en el Collado.
Segunda compañía del tercer batallón del Turia.-…Cabos y soldados:… Fulgencio Alvaro, de Ademuz, provincia de Valencia. Pedro Monleón, de Vallanca, provincia de Valencia. Santiago Lacalle, de la Puebla de San Miguel, provincia de Valencia. Antonio Pérez, de Villel, provincia de Teruel. Marcos Monleón, de Villel, provincia de Teruel,… fusilados en Titaguas.[81]

GUERRA CIVILVALENCIA (Del “Diario Mercantil”)
Resumen general de la suerte que han sufrido los 207 individuos que componían la guarnición enemiga del fuerte del Collado.
Fusilados en los diferentes puntos que expresa la antecedente relación: 3 jefes de la plaza, 6 capitanes, 4 tenientes, 9 subtenientes, 2 capellanes, un físico, 19 sargentos y 98 cabos y soldados. Total general, 142.
Muertos en la defensa del castillo, un capitán.
Suicidado al ser aprehendido, un soldado.
Declarados prisioneros, por haber justificado fueron sacados a la fuerza, y quintos por la facción, 56 cabos y soldados.
Puestos en libertad por ser menores de edad, 4 soldados.
Cuartel general de Valencia 20 de agosto de 1840. El jefe del estado mayor general, Narciso Clavería[82]

Narciso Clavería y Zaldúa (anónimo, Museo del Prado)

Con la toma del Collado, queda finiquitada esta Primera Guerra Carlista, salvo partidas dispersas y descabezadas que vagarían durante un tiempo por estas sierras.

El 28 de agosto de 1840 llega al Gobierno D. Modesto Cortázar Leal. Este también efímero gobierno, como los anteriores y el posterior, significa la vuelta de los "moderados" al poder político y termina el 11 de septiembre.

Del 11 de septiembre al 16 de septiembre, pasa a ejercer como Presidente D. Vicente Sancho (5 días). Volvían los "progresistas" al Gobierno, y era el último intento de conciliación de los "liberares" con la Regente.
El 16 de septiembre de 1840, pasa a ejercer la Regencia de España el general Espartero (la reina Isabel II todavía no había cumplido 10 años). Esta Regencia duraría hasta julio de 1843. Baldomero Espartero (Duque de la Victoria) era el líder de los "progresistas" en aquellos momentos. Se produce la suspensión de la "Ley de Ayuntamientos" y se va a emprender una depuración de la Administración y del Ejército. El 12 de octubre María Cristina renuncia a la Regencia y el 17 de ese mes parte a Marsella para su exilio francés (que duraría hasta 1844).

Como vemos por el documento que sigue, a mediados de 1841, todavía hay algún incidente aislado en nuestra zona relacionado con el carlismo. Seguramente pequeñas partidas inconexas, que quizás tengan más que ver con el bandolerismo o contrabandismo (es mi opinión).

TERUEL 2 junio [1841].- Hemos leído la comunicación de Monreal del Campo de 21 de mayo próximo pasado, inserta en su apreciable periódico, número 2585, correspondiente al día 29 del citado mes.
Nuestra correspondencia original, a que se refiere el artículo de Monreal, decía lo siguiente: “En los montes de Torrijos se han dejado ver cinco hombres armados…”. Reproducimos nuestras mismas palabras, porque al copiarlas el corresponsal de Monreal del Campo no ha sido muy exacto.
Por el fondo de nuestra comunicación se infiere claramente que los cinco hombres armados de que hicimos mención los nombramos y reputábamos en el concepto de facciosos. Así eran en efecto, y dos oficiales de la extinguida compañía de Francos de la provincia, don Joaquín Piqueras, que se hallaba en Manzanera, y don Juan Nevot, practicaron diferentes diligencias para prenderlos. Tal vez se hallen estos cinco entre los diez o doce que hace cuatro días fueron capturados en Castiel [Castielfabib] por los nacionales de Torre-baja de Ademuz, los cuales fueron conducidos al juzgado de primera instancia de Alpuente. Nosotros por lo común acostumbramos a asegurarnos de los hechos antes de sentar la pluma.[83]

Torrebaja. Torre de los Picos, en la plaza del Ayuntamiento (foto de xispo)




[1] Periódico “El Correo Nacional” (Madrid): 11 enero 1840.
[2] Periódico “El Corresponsal” (Madrid): 8 enero 1840.
[3] Periódico “El Corresponsal” (Madrid): 10 enero 1840.
[4] Caridad Salvador, Antonio. “El Ejército y las Partidas Carlistas en Valencia y Aragón (1833-1840)”. Universidad de Valencia, 2013.
[5] Caridad Salvador, Antonio. Publicación “Las Mujeres durante la Primera Guerra Carlista (1833-1840)”. Universidad de Navarra-Memoria y Civilización, 2011.
[6] Romero Sáiz, Miguel. Revista “Ababol” nº 37, Sec: Scripta Manent. “Las Guerras Carlistas en nuestra Zona”, 2004.
[7] Periódico “El Piloto” (Madrid): 2 febrero 1840.
[8] Periódico “El Correo Nacional” (Madrid): 3 febrero 1840.
[9] Periódico “El Correo Nacional” (Madrid): 9 febrero 1840.
[10] Periódico “El Corresponsal” (Madrid): 6 febrero 1840.
[11] Periódico “El Piloto” (Madrid): 10 febrero 1840.
[12] Periódico “El Corresponsal” (Madrid): 6 febrero 1840.
[13] Periódico “El Corresponsal” (Madrid): 13 febrero 1840.
[14] Periódico “El Corresponsal” (Madrid): 13 febrero 1840.
[15] Periódico “Eco del Comercio” (Madrid): 15 febrero 1840.
[16] Periódico “Eco del Comercio” (Madrid): 21 febrero 1840.
[17] Periódico “El Correo Nacional” (Madrid): 24 febrero 1840.
[18] Periódico “El Corresponsal” (Madrid): 26 febrero 1840.
[19] Periódico “Eco del Comercio” (Madrid): 29 febrero 1840.
[20] Periódico “El Corresponsal” (Madrid): 4 marzo 1840.
[21] Rújula López, Pedro. “Contrarrevolución. Realismo y Carlismo en Aragón y el Maestrazgo, 1820-1840”. Ed: Prensas Universitarias de Zaragoza, 1998.
[22] Periódico “El Católico” (Madrid): 14 marzo 1840.
[23] Asensio Rubio, Manuela. “El Carlismo en Castilla La-Mancha (1833-1875)”. Almud Ediciones Castilla La Mancha, 2010.
[24] Periódico “El Correo Nacional” (Madrid): 5 abril 1840.
[25] Periódico “El Castellano” (Madrid): 31 marzo 1840.
[26] Periódico “Diario Constitucional de Palma” (Palma de Mallorca): 22 abril 1840.
[27] Periódico “El Castellano” (Madrid): 14 abril 1840.
[28] Periódico “El Correo Nacional” (Madrid): 11 abril 1840.
[29] Periódico “El Correo Nacional” (Madrid): 17 abril 1840.
[30] Periódico “El Corresponsal” (Madrid): 19 abril 1840.
[31] Periódico “El Castellano” (Madrid): 22 abril 1840.
[32] Periódico “El Correo Nacional” (Madrid): 25 abril 1840.
[33] Periódico “El Corresponsal” (Madrid): 28 abril 1840.
[34] Periódico “El Castellano” (Madrid): 1 mayo 1840.
[35] Periódico “El Católico” (Madrid): 4 mayo 1840.
[36] Periódico “El Corresponsal” (Madrid): 5 mayo 1840.
[37] Periódico “El Guardia Nacional” (Barcelona): 4 mayo 1840.
[38] Periódico “El Corresponsal” (Madrid): 7 mayo 1840.
[39] Periódico “Eco del Comercio” (Madrid): 7 mayo 1840.
[40] Romero Sáiz, Miguel. Revista “Ababol” nº 37, Sec: Scripta Manent. “Las Guerras Carlistas en nuestra Zona”, 2004.
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[44] Periódico “El Correo Nacional” (Madrid): 9 mayo 1840.
[45] Periódico “El Castellano” (Madrid): 8 mayo 1840.
[46] Periódico “Eco del Comercio” (Madrid): 10 mayo 1840.
[47] Periódico “El Corresponsal” (Madrid): 17 mayo 1840.
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[51] Periódico “El Corresponsal” (Madrid): 12 junio 1840.
[52] Asensio Rubio, Manuela. “El Carlismo en Castilla La-Mancha (1833-1875)”. Almud Ediciones Castilla La Mancha, 2010.
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[65] Ferrer, Melchor. “Historia del Tradicionalismo Español” (Tomo XVII). Editorial Católica Española, Sevilla.
[66] Periódico “El Correo Nacional” (Madrid): 24 junio 1840.
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[71] Romero Sáiz, Miguel. Revista “Ababol” nº 37, Sec: Scripta Manent. “Las Guerras Carlistas en nuestra Zona”, 2004.
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[75] Asensio Rubio, Manuela. “El Carlismo en Castilla La-Mancha (1833-1875)”. Almud Ediciones Castilla La Mancha, 2010.
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[80] Periódico “El Guardia Nacional” (Barcelona): 21 agosto 1840.
[81] Periódico “Eco del Comercio” (Madrid): 26 agosto 1840.
[82] Periódico “El Correo Nacional” (Madrid): 27 agosto 1840.
[83] Periódico “Eco del Comercio” (Madrid): 12 junio 1841.

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